Los
hechos habrían ocurrido cuando la víctima tenía entre seis y siete
años. Según la denuncia, el imputado tocó reiteradamente su zona
corporal y genital. También le habría tomado fotos desprevenidamente.
Años
después de los abusos, la menor se acercó al cuartel de la Policía de
Investigaciones (PDI) para denunciar los hechos. Los detectives de la
Brigada Investigadora de Delitos Sexuales recabaron el testimonio de los
padres de la niña e incautaron conversaciones inapropiadas que mantuvo
el imputado con otra niña a través de WhatsApp.
Tras
obtener los antecedentes suficientes, el Ministerio Público formalizó
ayer al tío por abuso sexual. Aunque la defensa se opuso a que se
impusieran medidas cautelares, el Juzgado de Garantía de Punta Arenas
dispuso que el imputado no se pueda acercar a la víctima. El plazo para
la investigación se fijó en 90 días.