Un adulto que intentó
vender un celular sustraído tendrá que donar 80 mil pesos a la fundación
Amadaun. El Juzgado de Garantía de Punta Arenas autorizó que la causa
en su contra se suspenda por un año, pero bajo dos condiciones: que
pague la donación y que fije domicilio.
La
causa se remonta a los hechos ocurridos en junio del 2019, cuando la
víctima sufrió la sustracción de su celular marca LG durante el
cumpleaños de una amiga. Ese mismo mes constató que el teléfono fue
publicado en el portal Yapo, por lo que simuló estar interesada por el
producto y concertó una cita con el vendedor.
La
afectada se juntó con el imputado en la tarde del 17 de junio del 2019
frente al Unimarc de calle Bories. Tras reconocer la especie como el
teléfono sustraído se comunicó con Carabineros, quienes acogieron su
denuncia por receptación.
El
imputado se ausentó reiteradamente de las audiencias de formalización.
La causa se dilató hasta que en abril del año pasado el Juzgado de
Garantía despachó una orden de detención en su contra.
La
orden se diligenció ayer. El imputado –que reside en Chiloé– se
presentó voluntariamente al Juzgado de Garantía de Ancud para ser
formalizado. La Fiscalía se allanó a que la causa concluya a través de
una salida alternativa, pero bajo dos condiciones: que pague los 80 mil
pesos a una fundación y que fije domicilio. Si cumple con las
exigencias, en un año queda sobreseído.