Los
detectives de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones
encontraron a José Espinoza, ingeniero informático que trabaja en el
Ejército, en su casa y a María Sierra, cuidadora de niños, en la de su
hermana. El martes, cuando los detuvieron, les explicaron que había
órdenes en contra de ambos por un hecho perpetrado la noche del 23 de
junio cuando habrían agredido a Maicol Cárcamo, de 28 años. El
miércoles, en la audiencia de control de detención, revivieron lo que
pasó.
Se
indicó que Maicol había salido hace poco de la cárcel. Sin redes en
Punta Arenas, llegó hasta la casa de la joven madre de su hija de tres
años. Le pidió que lo acogiera, que convivieran, más que por la
situación de él por la crianza de la niña. La madre, aceptó.
El
sábado 22 de junio, la joven le dijo a Maicol que saldría con unas
amigas y que por favor cuidara a la menor. El acuerdo fue que llegaría a
eso de las 03:00 horas del domingo 23. Pero lo hizo más tarde, “porque
estaba pasándolo bien”, dijo José Manuel Agüero, el abogado defensor de
María Sierra, durante la audiencia.
A
las 05:00 horas es que las cosas se distorsionaron un poco: la joven
madre llegó a su casa del sector norponiente de Punta Arenas; Maicol la
esperaba en el sillón. Pese a vivir allí por la piedad de la joven y la
crianza de la hija en común, le pareció decirle que la demora era
reprochable, que “era una suelta”.
Sintiéndose
intimidada, la joven le escribió a su amiga María, quien estaba junto a
José Espinoza. Por WhatsApp le pidió que fuera a su casa, y que no
fuera sola. “Ellos ni siquiera entran a la fuerza, sino que estaba
abierta la puerta”, explicó el abogado defensor.
Se
agregó, que en la entrada María llevaba en un brazo su cartera y en
otro un cuchillo carnicero de aproximadamente 30 centímetros. Detrás de
ella estaba José. Como pudo, la joven madre huyó de la discusión y se
fue donde la niña.
El
antecedente indicó que en medio de gritos, María apuñaló a Maicol por
la espalda. En esa situación de caos, Maicol le botó el cuchillo, le
lanzó un objeto de vidrio a José, le cortaron la mano y huyó del lugar.
Ya a esa altura había recibido 4 estocadas; una de ellas le perforó un
pulmón.
Sangrante,
llegó hasta el Hospital Clínico de Punta Arenas, donde el personal de
salud de turno dio cuenta de la gravedad de las heridas a Carabineros,
quienes informaron del hecho por medio de la Central de Comunicaciones.
“Estas
dos personas se habrían involucrado dentro de una discusión de carácter
sentimental que mantenían las otras dos personas, y en este caso (la
víctima) resulta con una perforación en uno de sus pulmones, que son de
carácter vital y le podrían haber ocasionado la muerte de no haber
mediado atención médica oportuna”, detalló el fiscal Sebastián González.
PDI
Por
su parte, el subprefecto Jair Bravo Cuevas, jefe de la Brigada de Homicidios de la PDI de la región, dijo de la detención: “Por instrucción
de la Fiscalía Local de Punta Arenas, detectives de la brigada, junto a
peritos de nuestro Laboratorio de Criminalística, se encontraban
efectuando las diligencias tendientes a esclarecer las causas y
circunstancias en las cuales fue agredida una persona de 28 años al
interior de un domicilio de la comuna, quien resultó con diversas
heridas cortopunzantes, principalmente en la región del tórax”.
“A
raíz de las diligencias efectuadas por detectives de esta unidad, se
logró identificar a los dos imputados del hecho, que corresponden a un
hombre y una mujer, los cuales no registran antecedentes policiales con
nosotros. El día de ayer fueron detenidos y puestos a disposición del
Juzgado de Garantía de Punta Arenas para que se lleve adelante el
control de su detención”, cerró el jefe policial.
La
jueza Paula Stange dijo que el ataque “lo que demuestra es un desprecio
por la vida, que en este caso, y tal como lo señaló el ente persecutor,
resulta un bien jurídico básico para el ejercicio de los demás
derechos”.
Mientras
la joven madre desestimó que hubiera una agresión, el fiscal González
indicó que lo que hubo fue una reacción “absolutamente
desproporcionada”.
Por
todo lo expuesto en audiencia, se solicitó la prisión preventiva “en el
entendido que habrían actuado concertadamente. Ambos, de manera
conjunta, habrían acometido por la espalda a una persona desarmada y sin
mediar provocación por parte de la víctima”, explicó el persecutor.
Aunque para el abogado defensor Agüero, “ambos imputados (María y José)
tienen una versión diferente”.
No
obstante ello, “se van a presentar los recursos correspondientes en
este caso. Acá rige el principio de inocencia y mientras no sean
juzgados, son inocentes”, adelantó el representante de los imputados.
Se decretaron 120 días de investigación por el delito de homicidio en calidad de frustrado.