En
el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, se formalizó a una técnico
paramédico, por su presunta responsabilidad en la muerte de un hombre de
38 años, en un eventual caso de negligencia médica.
Yesenia
Leiva, hermana de la víctima, señaló que “vamos a llegar hasta el final
en el caso de mi hermano, que era un hombre joven sin hijos, trabajador
y sacrificado. Él no tenía ninguna enfermedad, llegó con dolor de
cabeza y le encontraron la hemorragia. A mí, me fueron a buscar a mi
casa ese día y cuando ya estaba muy mal me dijeron que mi hermano estaba
muy mal y me quedé con él hasta que falleció. Acá ellos mataron a mi
hermano, él trabajaba en Cerro Sombrero en la mantención de la empresa
Sodexo”.
La
querellante y representante de la víctima, la abogada Martina Pradenas,
indicó que “ella fue formalizada por un cuasidelito de homicidio, se
decretó un arraigo nacional. Esta es una investigación que viene de
2016, por lo que estamos persiguiendo que se determine la
responsabilidad en lo ocurrido. Acá hay una persona que se le inyectó un
desinfectante en vez de un líquido contraste, con las consecuencias del
fallecimiento de la víctima. Esto nos parece grave en el sentido de la
seguridad de la atención que se proporciona en el hospital clínico.
Nuestra querella es contra los responsables, pero acá ya hay una persona
formalizada. Esperamos determinar la responsabilidad de la imputada,
como también posteriormente buscar la responsabilidad que le cabe al
Hospital Clínico dentro de los protocolos y funcionamiento en la
seguridad de la atención de los pacientes”.
Formalización
A
la técnico paramédico se le indicó por parte de la Fiscalía que es
investigada por los hechos que ocurrieron el 11 de marzo de 2016, cuando
en horas de la mañana, Javier Leiva García, de 38 años, ingresó al
Hospital Clínico de Magallanes, tras padecer cefalea por 48 horas
aproximadamente, quedando internado en la Unidad de Paciente Crítico. En
ese lugar, se ordenó practicarle exámenes coordinando e informando a
los funcionarios de dicha unidad. Así, el equipo médico estuvo
conformado por un médico, anestesista, enfermeros y arsenalera, la
imputada Mary Cárdenas Pacheco, apoyada por una asistente de arsenalera.
Fue
así que al momento de comenzar a realizar la intervención, todos los
implementos fueron entregados al médico por la imputada, quien al
momento de solicitarle un líquido, ella le pasó una jeringa, cometiendo
una infracción de los reglamentos del manual de procedimientos de
protocolos y normas de administración de medicamentos, ya que ella
entregó un líquido desinfectante que se encontraba en un pocillo al lado
del líquido de contraste, no verificando el líquido que debía entregar,
el cual fue inyectado en dos ocasiones, omitiendo y por negligencia
-señaló la Fiscalía en la formalización- instante que el médico se
percató que no se producía el contraste, verificando que no se trataba
del líquido.
Ante
esto, y a pesar que el médico solicitó enviar la muestra del líquido al
fabricante, la arsenalera limpió el pocillo, luego de botar el líquido.
La
mujer incorporó un nuevo líquido que logró el contraste en la imagen,
pero este sólo identificó que el afectado presentó un infarto cerebral
masivo a consecuencia del mal proceder, que le causó la muerte al
paciente, el 14 de marzo de 2016.
Con
estos antecedentes, a la técnica de enfermería se le formalizó por un
cuasidelito de homicidio en calidad de autora. El plazo para el cierre
de la investigación se fijó en cuatro meses.