Dos
jóvenes fueron pasados a control de detención durante al jornada del
domingo, por presuntamente estar involucrados en un delito de violencia
intrafamiliar que habría dejado a la afectada con lesiones de carácter
leve. Sin embargo, la exposición de sus propios relatos, más allá de la
gravedad del hecho, resultó bastante particular.
Contaron
que a eso de las 01:30 horas del domingo, W.V. y F.S., los detenidos,
se encontraban compartiendo en la parcela del segundo, en calle Zenteno,
cuando en un momento llegó la mujer (denunciante) con un cuchillo. Por
motivos que se desconocen, ésta habría herido en la espalda a W.V., su
conviviente, propinándole tres cortes. Antes de eso, la mujer lo habría
perseguido por alrededor de siete minutos. De hecho, afuera del tribunal, el denunciado W.V. mostró una sonrisa incómoda por esta última revelación.
No fue tan así
En
su acotado relato al juez de turno, éste le aseguró que todo se trató
de un hecho planificado por la denunciante, al punto -argumentó- que la
llamada a la policía uniformada dando cuenta del presunto caso de
violencia fue hecho por ella antes de que llegara hasta la parcela para
acuchillarlo.
Posteriormente, la mujer se dirigió hasta una desarmaduría local a la espera de la llegada de Carabineros.
En
la audiencia, el tribunal decidió formalizar a W.V. por lesiones leves
en contexto de violencia intrafamiliar y a F.S. por lesiones leves
(habría intentado evitar las agresiones).
Se decretaron dos meses para investigar.