Nadie
se explicaba cómo David Nicolás Oyarzo Urtubia se encontraba en Punta
Arenas, si él tenía una medida cautelar vigente dictada por el Juzgado
de Garantía de Temuco para estar con arresto domiciliario nocturno luego
de haber sido formalizado como autor de un robo con intimidación en
dicha ciudad. Pese a eso, el joven fue detenido durante la madrugada de
ayer junto con Fernanda Paz Alvarado Obando, ambos infringiendo el toque
de queda.
Precisamente
esta última había sido detenida el 9 de junio pasado por el mismo
delito, mientras que para el imputado era el cuarto arresto tras ser
sorprendido incumpliendo la prohibición de circular en la vía pública,
más con la medida de aislamiento nocturno, habiendo sido aprehendido el 3
de abril, el 15 de mayo y el 9 de junio, siendo ésta su cuarta
detención.
Debido
a lo anterior, ambos debieron enfrentar a la justicia, siendo
formalizados por la fiscal Wendoline Acuña, quien relató que los hechos
ocurrieron alrededor de la 1.30 horas de este martes, cuando ambos se
desplazaban sin salvoconducto y en manifiesto estado de ebriedad por la
intersección de las calles Maipú con Señoret, portando linternas con las
cuales apuntaban hacia los domicilios, siendo observados por una vecina
quien solicita la concurrencia de Carabineros.
Al
respecto, la persecutora solicitó medidas cautelares diferenciadas,
siendo el arresto domiciliario nocturno para Fernanda Alvarado, mientras
que para David Oyarzo pidió la prisión preventiva, al estimar que su
libertad constituía un peligro para la seguridad de la sociedad, como
también que existía un evidente peligro de fuga, al no tener arraigo ni
un domicilio en Punta Arenas. Además de registrar un proceso penal
pendiente en otra región, incumpliendo el arresto nocturno que se había
decretado en su contra.
Por
el contrario, el defensor Richard Maldonado se opuso a lo solicitado,
indicando que a sus representados no se les debiese imponer medida
cautelar alguna ya que no existiría delito alguno, por lo que consideró
que ambas eran desproporcionadas. Y fue precisamente ese el criterio en
el cual se basó el magistrado Cristián Armijo, no accediendo a lo
solicitado por el Ministerio Público.
En
un segundo intento, la fiscal Acuña solicitó que la imputada quedara
con arraigo comunal y la presentación ante Carabineros de manera
semanal, mientras que respecto de Oyarzo pidió el arresto domiciliario
total, a lo que se volvió a oponer el abogado Maldonado.
Finalmente,
el juez garantista decretó el arraigo comunal para Alvarado Obando y
nuevamente se opuso a la medida requerida por la acusadora, imponiendo
el arresto domiciliario nocturno, pese a ya estar con dicha medida.
Pese
a no estar muy de acuerdo con la determinación del magistrado, la
fiscal no apeló verbalmente, aunque adelantó en la audiencia que
probablemente en los próximos días interponga un recurso de apelación
ante la Corte de Apelaciones de Punta Arenas.