Por
resolución judicial, un químico farmacéutico que fue despedido del
Hospital de Porvenir por “salud incompatible” tendrá que ser
reincorporado. La Corte de Apelaciones de Punta Arenas acogió su recurso
de protección y ordenó que el Servicio de Salud de Magallanes le pague
todas las remuneraciones que ha dejado de percibir.
El profesional estuvo
con licencia médica desde comienzos de 2020 por un problema familiar.
Su hija presentó una malformación en el cerebro durante su gestación y
debió ser atendida por profesionales en Santiago. Una vez que nació,
permaneció hospitalizada durante seis meses en hospitales de la Región
de Valparaíso.
La
bebé fue dada de alta en el hospital, pero el equipo médico no autorizó
su traslado a Magallanes por su delicado estado de salud. A fines del
2020 ingresó a la Teletón para lograr un desarrollo sicomotor apropiado
para su edad.
Según
su recurso de protección, el padre “entiende que producto de su
ausencia se tuviera que buscar otra química farmacéutica para ayudar en
la gestión del área de farmacia, pero su situación familiar fue
extremadamente difícil, ya que su hija corría riesgo vital”.
Las
licencias médicas que se extendieron durante el 2020 y 2021 superaron
ampliamente el límite de los seis meses continuos o discontinuos. Por
ello, el Servicio de Salud de Magallanes, declaró vacante el cargo del
recurrente por salud incompatible.
Mediante
un informe evacuado al tribunal de alzada, el servicio de salud
argumentó que actuaron apegados a la ley y que la vacancia incluso fue
aprobada por la Contraloría Regional de Magallanes.
La
sala compuesta por el ministro Marcos Kusanovic, el fiscal judicial
Pablo Miño y la abogada integrante Carmen González estuvo a cargo de
resolver el asunto. Por unanimidad, los magistrados se inclinaron por la
posición del funcionario y acogieron su recurso de protección.
Según
la sentencia, el servicio de salud está habilitado para desvincular a
sus funcionarios por salud incompatible. Sin embargo, en este caso no
precisaron qué condiciones de salud le impiden al recurrente desempeñar
su cargo.
De
acuerdo al fallo, el despido “es arbitrario al no contener
fundamentación para tomar tal decisión, lo que deja en la indefensión al
funcionario, ya que éste no puede saber cuál es la razón por la que se
declara que tiene una salud incompatible con el cargo”.
Ahora,
el servicio está obligado a reincorporar al químico farmacéutico en sus
funciones y pagarle todas las remuneraciones que corresponden entre la
fecha de separación y su efectivo reingreso.