La
estafa ocurrió el 2 de mayo de 2021. La víctima se interesó por un
iPhone 11 que se ofrecía a la venta en un perfil de Instagram. Tras
contactarse con la imputada, hizo tres transferencias por un total de
350 mil pesos a su cuenta bancaria.
El
teléfono tenía que llegar en un plazo de tres días, pero la víctima
jamás lo recibió y se percató que había sido víctima de un engaño.
Ayer
la destinataria del dinero defraudado fue formalizada por estafa. En un
acuerdo que fue autorizado por el Juzgado de Garantía de Punta Arenas,
se estableció que pague los montos desviados en tres cuotas. Si cumple
con la exigencia queda sobreseída.