Una
mujer que estafó a un joyero por más de 13 millones de pesos a través
de la adquisición de alhajas tendrá que restituirle todos los montos
defraudados. El Juzgado de Garantía de Punta Arenas autorizó que la
causa concluya a través de un acuerdo reparatorio entre las partes.
La
víctima era propietaria de la joyería y relojería “Escal”, una
tradicional tienda ubicada en la Galería Roca que cerró sus puertas en
2020.
Una
de sus asiduas clientas era la imputada, quien solía comprar joyas
mediante cheques de diversos bancos. En una ocasión adquirió anillos,
aros, colgantes y pulseras por 4.214.000 pesos, mientras que en otra
oportunidad compró alhajas por 9.527.500 pesos.
El
joyero recibía los cheques con la fe de que estaban en regla, pero todo
era un engaño. De acuerdo al escrito del Ministerio Público, los
documentos fueron protestados por orden de no pago por robo.
De
acuerdo al requerimiento, el afectado le solicitó a la mujer que le
hiciese devolución de las joyas, pero ello sería imposible: las especies
estaban prendadas en la Dirección de Crédito Prendario (Dicrep) por
préstamos impagos de dinero. Con el transcurso del tiempo, muchas joyas
fueron rematadas por esa institución.
De
acuerdo al requerimiento de la Fiscalía, la imputada “aparentaba ser
una cliente responsable y de fiar, lo cual no era más que un engaño, ya
que la adquisición de las alhajas no tenía otro fin más que perjudicar a
la víctima”.
La
clienta fue formalizada en septiembre de 2020 por estafa.
Posteriormente la requirieron en un procedimiento simplificado,
solicitando penas de hasta 540 días de cárcel y una multa de casi dos
millones de pesos.
Finalmente,
la Fiscalía se allanó a que la causa concluyese en un acuerdo
reparatorio. La imputada tendrá que pagar el total de los montos
desviados –13.741.500 pesos– en cuotas a la víctima. Si cumple con
depósitos, quedará sobreseída y su hoja de antecedentes penales se
mantiene limpia.