La
semana pasada se dio a conocer el cuarto “Estudio de las Condiciones
Carcelarias en Chile” por parte del Instituto Nacional de Derechos
Humanos (INDH), y en las conclusiones que se extrajo del libelo aportado
por la dirección regional del organismo se exigió a la dirección
regional de Gendarmería esclarecer dos episodios ocurridos en 2018 al
interior del penal de Punta Arenas, respecto a dos jóvenes que se
quitaron la vida en el sector de enfermería del complejo, criticándose
que transcurrido el tiempo aún los sumarios respectivos no han avanzado
ni culminado, situación que fue calificada como grave.
Uno
de esos casos fue el de Yerko Vera Muñoz, quien tras haber sido
formalizado fue enviado a prisión preventiva el martes 16 de octubre de
aquel año, y durante las primeras horas del día siguiente se confirmó su
fallecimiento, confirmando la Brigada de Homicidios de la PDI que la
causa de muerte se debió a una asfixia por ahorcamiento, descartando la
intervención de terceras personas y especificándose que el cordón del
polerón del joven sería el elemento que ocasionó la mortal lesión.
Precisamente,
en ese entonces, la acción del fallecido fue considerada por su familia
como una presunta “negligencia” por parte de los funcionarios
intrapenitenciarios que debían custodiarlo. A casi dos años del hecho,
Rosa Vera, tía de Yerko, relató a Pingüino Multimedia que no ha tenido
ninguna respuesta tanto del avance de la investigación por parte del
Ministerio Público, como tampoco del sumario interno que Gendarmería
instruyó en ese entonces. La razón de aquello se debería a que todavía
falta un examen que llegue desde la capital del país.
No llega examen toxicológico
“Antes que pasara todo esto de la pandemia, fui a la Fiscalía, como en
el mes de febrero y hasta esta fecha aún no habían llegado los exámenes
toxicológicos y sin ese documento no me pueden dar ningún tipo de
respuesta, ni Gendarmería ni en el Ministerio Público. No es por pensar
mal pero siempre he creído que pasa otra cosa, que puede ser que estén
guardando información, pero según ellos siempre se ha demorado esa
cantidad de tiempo y no he tenido ninguna respuesta. Gendarmería desde
la última vez que fui a hablar con ellos, que fue en enero, no se han
pronunciado, no nos han llamado, y no hemos tenido ninguna solución o
explicación al respecto”, sostuvo.
Asimismo, manifestó que “necesitamos
una respuesta de Gendarmería para saber qué pasó con la muerte de mi
sobrino, porque no nos han dicho nada. Siempre nos indicaron que no
habían cámaras ni nada que haya registrado, y no tenemos nada ni nadie
que nos diga qué fue realmente lo que sucedió, y esa es nuestra
constante preocupación”.
Sin respuestas
Consultada
respecto a qué cree que pudo haber ocurrido, la mujer presume que “pudo
haber intervención de terceras personas, porque meses antes también
pasó algo similar con un chico de más o menos la misma edad que mi
sobrino, y fue exactamente igual, de la misma forma en que murieron, y
eso no puede ser. Si ya habían tenido un problema similar cómo va a
volver a suceder, deberían haber tenido los resguardos necesarios y todo
lo que se requiere para que no pasara lo mismo”.
En
este aspecto, admitió que tampoco ha sido informada por los avances del
sumario, puesto a que todo depende del examen toxicológico que aún no
ha llegado, y una vez teniendo ese informe se conocerá si el joven se
encontraba medicado, puesto que a Rosa le señalaron que a su sobrino le
habían dado un tranquilizante, y por eso cuando estén los resultados se
deberá comprobar o descartar si aquello es verídico.
Finalmente,
indicó que “sabemos que Yerko cometió un error, que a lo mejor sí tenía
que pagar y debía cumplir la ley, pero no por eso lo van a tratar como
un muerto más, y si uno no está pendiente y no sigue el caso, eso va a
quedar así en nada. Es necesario que esto no le vuelva a pasar a ninguna
otra familia”.