Por
segunda vez en el mes, el locatario de un bar en Puerto Natales
recurrió a la justicia por la revocación de su patente de alcoholes.
Esta vez fue el turno de Casa Bulnes, cuyo representante legal interpuso
un recurso de amparo ante la Corte de Apelaciones de Punta Arenas para
obtener su permiso.
Según
recurso, los dueños del local –que tiene el giro comercial de salones
de baile y discoteca– tramitaron la actividad de alcohol con el
municipio, el Servicio de Impuestos Internos y las autoridades
policiales y sanitarias.
El
20 de julio, el representante legal Manuel Bustamante Ojeda concurrió a
la Municipalidad de Puerto Natales. De acuerdo con el amparo, la propia
alcaldesa Antonieta Oyarzo le comunicó que su patente no sería renovada
por un informe negativo de Carabineros y por la existencia de delitos
al interior del recinto.
El
recurrente lamenta que la revocación de su permiso significará la
clausura de su local, pues la venta de alcohol al interior del
establecimiento estará prohibida.
“Me
veré con la obligación de cerrar las puertas y terminar con dicha
actividad, viéndose además absolutamente afectada mi estabilidad
financiera, ingresos y pagos con distintas entidades financieras con las
cuales se obtenían recursos para el desarrollo de la actividad, así
como también se verán afectadas todas las familias que dependen de mi
persona”, dice el recurso.
El
locatario también reclama haber recibido un trato arbitrario, pues la
revocación de su permiso no habría sido sometida a decisión del Concejo
Municipal. Por ello, solicita que el máximo tribunal magallánico deje
sin efecto la decisión de no renovación y ordene el otorgamiento de la
patente.
El
caso de Casa Bulnes se añade al de Pampa Restobar, cuyo dueño también
interpuso un recurso de amparo tras no obtener su patente de alcoholes.
En ese caso, la acción ya fue declarada admisible por la Corte de
Apelaciones.