Los
magistrados del Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, emitieron
veredicto condenatorio contra un hombre por los delitos de violación
impropia reiterada a menor de 14 años y producción de material
pornográfico infantil reiterado efectuados en Puerto Natales, en donde
la víctima sería la hija de su conviviente. La menor de edad actualmente
tiene 11 años.
Ayer
mediante audiencia telemática, se realizó la lectura de sentencia, en
donde se informó que el sujeto deberá cumplir la pena efectiva de 15
años y un día, por el delito de violación impropia reiterada a menor de
14 años; y la de tres años y un día por la producción de material
pornográfico infantil reiterado. De esta forma, el entonces padrastro de
la víctima, tendrá que estar 18 años en la cárcel.
El
condenado también está sometido a inhabilitación absoluta perpetua para
cargos, empleos, oficios o profesiones ejercidas en ámbitos
educacionales o que involucren una relación directa y habitual con
personas menores de edad. De igual forma, deberá estar bajo la
vigilancia de la autoridad durante los diez años siguientes al
cumplimiento de la pena principal y accesorias especiales.
Es
necesario indicar que al hombre le servirá de abono el tiempo que ha
estado en prisión preventiva, la cual comenzó el 26 de abril de 2022.
Cabe recordar que los hechos por los cuales el hombre fue sentenciado, ocurrieron desde 2016 a 2022.
En
la acusación se detallaron dos situaciones, uno ocurrió en diciembre de
2021, cuando la víctima tenía 9 años de edad. Según se dijo, el
imputado llevó a la niña en un vehículo hasta el sector del terminal
pesquero, donde procedió a violarla.
El
segundo suceso habría ocurrido el 24 de abril de 2022, cuando la
víctima tenía 10 años. Alrededor de las 11 horas la niña y el imputado
se encontraban en el domicilio que compartían, momento que el hombre
aprovecha para accederla carnalmente.
A
lo anterior, se suma a que el sujeto grabó videos de los actos sexuales
referidos, compartiéndolos a través de distintas aplicaciones y
espacios de internet.
Cabe
explicar que a pesar de que no existe un vínculo familiar, los nombres y
otros detalles han sido omitidos para resguardar la identificación de
la víctima.