Con
la firma del fiscal regional de Magallanes, Eugenio Campos, el
Ministerio Público presentó su acusación en contra de Marcelo Emmott
Canumán, quien arriesga hasta 10 años de cárcel, una multa de casi 1,5
millones de pesos y la inhabilitación perpetua para conducir vehículos
motorizados.
El
imputado –que cumple con prisión preventiva– está acusado de
protagonizar dos accidentes en estado de ebriedad y sin licencia de
conducir. En el segundo de ellos impactó a un enfermero de las Fuerzas
Armadas que se encuentra en estado vegetal.
Dos episodios en 20 días
El
hecho que concluyó con la víctima en estado grave ocurrió en la noche
del 27 de febrero. Según la acusación, el imputado conducía su vehículo
Hyundai por la Ruta Y-330, a las afueras de Puerto Natales, hasta que
perdió el control e impactó con violencia contra un sujeto que transitaba en su bicicleta.
Mientras
los testigos auxiliaban a la víctima, el imputado permaneció en su
vehículo. Tras llegar al sitio, Carabineros le aplicó un examen
respiratorio que arrojó 2,76 gramos de alcohol por litro de sangre.
El
ciclista quedó en estado vegetativo. La Fiscalía indica que sufrió
hemorragias y daños en el cerebro. “Lesiones graves gravísimas que aún
son potenciales condiciones de riesgo vital”, dijo la Fiscalía. La
víctima tuvo que ser aeroevacuada al Hospital Militar en Santiago.
El
imputado –que fue detenido por Carabineros– ya había sido sorprendido
al volante y en estado de ebriedad durante ese mes. El 7 de febrero lo
arrestaron en el centro de Puerto Natales por conducir con 2,79 gramos
de alcohol en la sangre. Al igual que la vez anterior, lo hacía sin
salvoconducto y durante el toque de queda.
Ante
un eventual juicio, el Ministerio Público intentará demostrar los dos
hechos de febrero con 18 testigos, cinco peritos, informes de
alcoholemia y datos de atención de urgencia, entre otras evidencias.
Antecedentes penales
En su acusación, el Ministerio Público pide considerar una agravante que podría pesarle al imputado: haber sido condenado anteriormente por el mismo delito.
En
marzo del 2016, el acusado perdió el control de su vehículo y lo
estrelló contra un domicilio particular de Puerto Natales. Los daños se
avaluaron en 165 mil pesos y se comprobó que manejaba con 2,32 gramos de
alcohol por litro de sangre.
Casi cinco meses después, el tribunal oral lo condenó a 61 días de monitoreo por Gendarmería y una multa de casi 100 mil pesos.
Hoy,
el acusado arriesga penas más rigurosas en el Centro de Detención
Preventiva de Puerto Natales. Desde ese lugar espera el 21 de julio,
cuando se prepare el juicio en su contra por los hechos de febrero.