Esta semana en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, una imputada conocida por defensores, fiscales y magistrados, pasó nuevamente a control de detención, por un hecho de igual naturaleza que en una ocasión anterior.
Se trata de Javiera Balbontín, quien evadió e intentó atropellar a un militar en un control en tiempo de pandemia.
Respecto de esa causa, la mujer admitió responsabilidad en lo sucedido, evitando así ir a juicio oral, con lo que se salvó de sanciones mayores, siendo condenada como autora de manejo en estado de ebriedad, violación al toque de queda en tiempos de emergencia sanitaria, y atentado contra la autoridad.
Por el manejo en estado de ebriedad, se le impuso una pena de 61 días de cárcel efectiva, una multa de 2 UTM ($105.000 aproximadamente en ese entonces), y a la suspensión de su licencia, o imposibilidad de obtenerla por dos años.
Además, por el delito de infracción a las normas sanitarias, sumó otra multa de 6 UTM ($317.000 aproximadamente en ese entonces), y por atentado contra la autoridad, se acumularon otros 61 días de cárcel efectiva.
El nuevo hecho
Javiera Balbontín hace poco protagonizó el volcamiento de su vehículo en calle Eusebio Lillo, mientras conducía en estado de ebriedad, causando daños.
“La imputada perdió el control de su vehículo, colisionando a otro automóvil que se encontraba estacionado, provocándole daños y luego por proyección, el vehículo que ella conducía vuelca. Se le formalizó por conducción en estado de ebriedad, causando daños y quedó con la medida cautelar de arresto domiciliario nocturno, ya que registra condenas anteriores por hechos de la misma naturaleza. Como Ministerio Público solicitamos el arresto domiciliario total, pero no se concedió por parte de la magistrada”, dijo la fiscal Katerina Aranis, quien tomó la causa.
Igualmente, a Javiera Balbontín San Francisco se le suspendió la licencia o prohibición de obtenerla mientras dure la investigación, fijada en 60 días.