La
Fiscalía y querellante en un caso grave de violación a una menor de
edad, buscan altas penas de cárcel para el acusado de 56 años.
Tras
una larga investigación por parte de la Fiscalía, se decidió cerrar la
investigación y entrar en la etapa de acusación en contra del imputado,
donde por parte del Ministerio Público pide una pena de 15 años de
presidio por el delito de violación impropia reiterada y 3 años y 1 día
como autor del delito de abuso sexual. Mientras que la abogada
querellante, Martina Pradenas, de la Unidad de Atención a víctimas de la
Corporación de Asistencia Judicial, pidió penas más duras, entre ellas
15 años de presidio por el delito de violación impropia reiterada,
mientras que por el delito de abuso sexual la pena de 5 años y 1 día de
cárcel.
El
próximo 21 de enero se realizará la audiencia de preparación de juicio
oral, donde se presentarán por parte de los intervinientes las pruebas
que se llevarán al Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas,
en fecha por determinar.
El
sujeto fue detenido el 24 de abril del año pasado por personal de la
Brigada Investigadora de Delitos Sexuales de la Policía de
Investigaciones (PDI), en esa ocasión, el subprefecto Gaspar Montero,
jefe de la Brigada dio a conocer que la divulgación de los hechos la
realizó la víctima a una amiga de su misma edad. “Nuestra brigada
recibió antecedentes que una menor había sido víctima de una agresión
sexual. Se logró establecer que esta niña de 13 años, había estado
siendo agredida por una persona mayor. Se practicaron los exámenes
sexológicos, que determinaron que sufrió este delito de violación y de
manera reiterada. Se obtuvo la declaración de la menor y se obtuvo la
orden de detención del tribunal. Se trata de una persona cercana al
entorno de la víctima, logrando acercarse a ella con este vínculo de
confianza, comenzando con abuso sexual y luego concretar violaciones en
más de una oportunidad. Con el cúmulo de antecedentes, el detenido
confesó los hechos.
La menor le cuenta esto a una amiga de 13 años, quien da luces de lo
que estaba sucediendo, y le cuenta a su familia que finalmente denuncia esto en nuestra unidad”.
Entre
algunos antecedentes que se dieron a conocer, fue que desde fines de
enero hasta mediados de abril del año pasado, el acusado llevaba a la
menor a su domicilio. El último episodio se habría registrado cuando el
imputado fue a buscar a la menor a su establecimiento educacional,
llevándola a su casa, y al estar con ella le realizó tocaciones y la
violó.
Con estos antecedentes se le acusó como autor del delito de violación impropia reiterada y un abuso sexual impropio.
El imputado al momento de su detención, declaró que conoce a la víctima desde pequeña
porque fueron vecinos con sus padres. Indicó que desde hace un tiempo
al verla más grande le llamó la atención en lo sexual, que no
se le insinuó, que solo se le acercó y le tocó las piernas y ella no se
opuso. De ahí comenzó a acercarse y la comenzó a tocar, y al no existir
oposición de ella, continuó, indicando que sabe que el error es de él,
al no controlar sus instintos sexuales, sabiendo que tenía 13 años, que
se arrepintió del daño, pidiendo perdón a la niña y su familia por lo
sucedido.