“En
realidad ha sido bien duro, al ver que se viene una condena en mi
contra, estar ocho meses recluido no es fácil, se me ha hecho difícil
estar lejos de mi familia, y más que nada (quiero) pedirle perdón a la
comunidad y a mi familia, ya que como todas las personas, me equivoqué”.
Con
estas palabras concluyó la mañana de ayer la declaración de un joven de
24 años, quien renunció a su derecho a guardar silencio y proporcionó
su testimonio en la audiencia de juicio que se efectuó por vía
telemática con el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas.
Precisamente, el imputado fue sorprendido a inicios de este año por
detectives de la Policía de Investigaciones (PDI) intentando ingresar
marihuana a la ciudad de Puerto Natales.
Acusación
Según
la acusación del Ministerio Público, el hecho fue descubierto alrededor
de las 15.00 horas del pasado viernes 10 de enero, cuando el acusado
identificado como Helder Jans González Saravia acababa de llegar en un
vuelo proveniente desde Santiago al aeródromo Teniente Julio Gallardo,
momento en que fue percibido por los canes detectores de sustancias
ilícitas, y tras su revisión se le encontró la cantidad de un kilo 414
gramos de cannabis sativa, la que llevaba adosada a su cuerpo en tres
fajas plásticas, dos en sus piernas y una en su espalda, y que estaba
destinada a la distribución entre los consumidores de la capital de
Última Esperanza.
En
aquel entonces, la Brigada Antinarcóticos de la PDI avaluó el total de
la droga en la suma aproximada de 21 millones de pesos, la que
eventualmente sería distribuida en 1.440 dosis.
Admitió responsabilidad
Bajo
este contexto, el joven dio a conocer su versión de los hechos,
enfatizando en que él solamente actuó de “burrero”, debido a que le iban
a pagar un millón de pesos por transportar la sustancia ilícita.
“Yo tomé un vuelo proveniente de Santiago a Puerto Natales, venía con
un kilo de marihuana. En ese entonces, yo llegué y alcancé a salir del
aeropuerto y me monté en un vehículo de una persona que el dueño de la
droga envió para que me recoja, al cual yo solo había visto una vez
antes. Cuando me subí, llegaron dos PDI, quienes golpearon el vidrio y
me dijeron que me harían un control de identidad. Los acompañé adentro
del aeropuerto, al baño, me preguntaron si traía droga y les dije que
sí, y voluntariamente entregué la droga. Me tomaron fotos y de ahí nos
fuimos a la PDI, y ahí me di cuenta que no era un kilo, sino que un kilo
y 414 gramos. Ahí perdí contacto con la persona que dijo que me iba a
ayudar y que me iba a pagar un millón de pesos por traer eso, de lo cual
nunca se me pagó nada”.
Tras ser interrogado por el fiscal
Manuel Soto, el acusado detalló que la sustancia ilícita se la entregó
un ciudadano de nacionalidad colombiana identificado como José Andrade
Palomeque, a quien conocía con el pseudónimo de “Cali”, pero al estar en
la cárcel, otros internos le revelaron el nombre del sujeto, dato que
aportó con posterioridad para colaborar con el esclarecimiento de los
hechos.
Asimismo,
aseguró que él no tenía conocimiento respecto a quién debía entregarle
la droga, sino que una vez cuando llegase a la capital de Última
Esperanza se le iba a avisar.
Ya había transportado droga
No
obstante, reconoció que anteriormente, en diciembre del año pasado, ya
había transportado 80 pastillas de éxtasis a Natales, de las cuales le
pagaron la suma de 200 mil pesos, cuya destinataria era una amiga suya,
que también provenía de Santiago, pero que había llegado a Magallanes a
trabajar, la cual tenía contacto directo con el colombiano antes
referido.
Posterior
a su declaración, comenzó a rendirse la prueba pericial, documental y
testimonial, y tras un par de horas, los magistrados Guillermo Cádiz,
Jovita Soto y Luis Álvarez dieron a conocer su veredicto condenatorio,
declarando culpable a González Saravia por el delito de tráfico de
drogas.
Cabe
señalar que en este caso, el ente persecutor solicitó inicialmente una
pena de siete años de cárcel efectiva, además de una multa de 200
unidades tributarias mensuales (UTM), lo cual se conocerá en la
audiencia de lectura de sentencia que quedó fijada para el mediodía de
este jueves 17 de septiembre.