Cuando
el reloj marcaba las 9 horas de ayer, se inició en el Tribunal Oral en
lo Penal de Punta Arenas un juicio semipresencial en contra de un
individuo de 55 años, que en abril del año pasado fue detenido tras ser
denunciado como autor de los delitos de abuso sexual y violación, ambos
en carácter de reiterados, en perjuicio de una niña de 13 años de edad.
En
la lectura de la acusación, los magistrados precisaron que los hechos
comenzaron a comienzos del año pasado, específicamente a fines del mes
de enero, cuando la víctima se encontraba en el domicilio del imputado,
identificado como Bernardo Alberto Balbontín Gómez, emplazado en el
barrio 18 de Septiembre.
El
imputado, aprovechándose de ser persona conocida de la familia de la
niña, le efectuó tocamientos de significación sexual. A partir de
aquella ocasión, comenzó a agredir sexualmente a la víctima de manera
reiterada, registrándose el último episodio una semana antes de la
denuncia, cuando el sujeto fue a buscarla al colegio y la llevó hasta su
casa con la excusa de que ella lo ayudaría a buscar unas cosas.
Cabe
indicar que el acusado fue formalizado por el Ministerio Público el
miércoles 24 de abril de 2019, instancia en que el juez de Garantía le
impuso la medida cautelar de prisión preventiva, manteniéndose en la
cárcel desde esa fecha hasta la actualidad.
“Reconozco que yo me aproveché”
Tras
ser consultado, Balbontín Gómez decidió renunciar a su derecho a
guardar silencio y declaró en la audiencia, admitiendo todos los hechos
formulados en su contra, iniciando
su alocución desde el estrado de deponentes manifestando: “yo asumo la
responsabilidad de lo que se me está imputando”. Sabía que lo que estaba
haciendo estaba mal, que no tenía que estar haciendo eso, pero todo lo
que estaba hecho estaba mal. Yo sabía que era un delito, sabía el riesgo
que corría y lo que estoy pasando ahora, tengo claro que eso no
corresponde hacerlo con una niña tan chiquita. Yo le tenía mucho cariño a
ella, a su familia. Yo los quería mucho y no tenía que haber hecho
esto. También sabía que ellos me apreciaban bastante. Reconozco que yo
me
aproveché y cometí este delito tan grave. Desde que estoy privado de
libertad, todos los días me arrepiento de lo que hice y el daño que le
ocasioné a su familia, prácticamente los destrocé con esto. Nunca pensé
que yo iba a poder hacer estas cosas”, relató.
Cabe hacer presente que la fiscal Wendoline Acuña está solicitando por ambos delitos una pena de 15 años de prisión, mientras que la
abogada querellante Martina Pradenas, pidió que se condene a Balbontín
Gómez a 20 años de cárcel efectiva, ya que a su juicio concurriría la
circunstancia agravante de abuso de confianza. Por otra parte, al acusado le beneficiaría la atenuante de irreprochable conducta anterior.