Cuatro agentes del Estado estaban siendo enjuiciados en el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, porque fueron acusados de haber cometido apremios ilegítimos en 2019, durante una de las manifestaciones efectuadas en el marco del estallido social en Chile.
En resumen, los funcionarios habrían detenido y denostado a dos menores de edad, de 12 y 13 años, los cuales se encontraban en Avenida Colón con calle Chiloé, observando una marcha.
Durante el juicio, el tribunal decidió recalificar el delito a vejaciones injustas.
Es así que los magistrados decidieron emitir veredicto condenatorio en contra de tres de los acusados y absolver a uno de ellos.
Únicamente estaba pendiente la pena, la cual fue informada ayer. Como se mencionó, uno de los acusados fue absuelto de los cargos, pero los otros tres deberán cumplir una pena de 300 días de reclusión menor en su grado mínimo, y suspensión de cargos públicos durante el tiempo de la condena.
Debido a que cumplen los requisitos para una pena sustitutiva, se les impuso la condena de remisión condicional, con un plazo de observación de un año.
El fallo del tribunal fue dividido, ya que uno de los magistrados votó por una pena más alta.
La acusación recalcó que la traumática experiencia dejó a las víctimas con algunas secuelas, como miedo agudo, ansiedad y estrés postraumático.
Los menores permanecieron siete horas detenidos, y fueron entregados a sus familiares alrededor de las 1.30 horas de la madrugada del día siguiente.
Los hechos
La acusación señaló que “el 20 de octubre de 2019, aproximadamente a las 17.30 horas, mientras se desarrollaban manifestaciones en el contexto del estallido social en Chile, específicamente en Avenida Colón con calle Chiloé de Punta Arenas, se encontraban en sus bicicletas dos menores de edad, con 12 y 13 años respectivamente en aquel momento. Ambos, estaban en el lugar observando lo que sucedía por curiosidad.
Es en las circunstancias expuestas que, sin motivo alguno, se acerca a los dos niños uno de los acusados, trató cruelmente y degradó a los menores de edad, los que a pesar de su corta edad, fueron detenidos por otro de los acusados, el cual los llevó a un árbol del bandejón central de Avenida Colón, exigiéndoles que se arrodillaran con las piernas hacia atrás y manos detrás de la cabeza.
Después de unos minutos, los dos niños son llevados al furgón policial, por lo que fueron esposados y los subieron al calabozo del referido vehículo, junto a personas adultas. Posteriormente, son trasladados a la Prefectura de Carabineros y luego al Hospital Clínico de Magallanes”.