Tras someterse a un procedimiento simplificado y admitir su responsabilidad en los hechos, Francisco Lagos Navarro fue condenado a 300 días de cárcel por traficar 205 comprimidos de metilfenidato y clonazepam en el Complejo Penitenciario de Punta Arenas.
El hallazgo de la droga se produjo en septiembre del 2019. El reo llevaba casi tres meses cumpliendo su segunda condena por homicidio frustrado. En julio de ese año, el juzgado de garantía lo había sentenciado a tres años de cárcel por apuñalar a un sujeto en la Plaza Muñoz Gamero.
Mientras iniciaba su reclusión, el condenado recibió una visita que le entregó una bolsa reutilizable con la leyenda “Unimarc”. En el sector de avanzada, los funcionarios de Gendarmería decidieron inspeccionar el saco y descubrieron que tenía un doble fondo que escondía la droga.
En total se incautaron 205 comprimidos de metilfenidato y clonazepam de diferentes tamaños y colores. Estos remedios se consiguen con prescripción médica y que están sujetos a control en la Ley de Drogas.
Los 300 días de cárcel por microtráfico tendrán que cumplirse una vez finalizada la condena por homicidio frustrado. Además, el tribunal lo condenó al pago de una multa de 5 UTM (casi 250 mil pesos).