La
Corte de Apelaciones de Punta Arenas tuvo la última palabra respecto de
A.V., el joven de 16 años que está imputado por los robos en la tienda
The North Face y una casa en Altos del Bosque, en Punta Arenas.
El
tribunal de alzada ordenó que el joven sea internado en el Centro
Privativo de Libertad (CPL) de Punta Arenas, una cárcel destinada para
jóvenes infractores. De este modo, se revocó la decisión del juzgado de
Garantía, que decidió dejar al imputado con arresto domiciliario total.
De Puerto Montt a la ciudad
El
adolescente llegó a Punta Arenas el 26 de marzo pasado. Viajó junto a
Juan Carlos Aguilar, de 29 años, desde Puerto Montt. Presuntamente, dos
días después ambos ingresaron a una casa en Altos del Bosque y robaron
un botín avaluado en 1,4 millón de pesos y que incluye cinco relojes y un anillo de oro.
Al
día siguiente los sujetos habrían ingresado a la tienda The North Face,
en calle Bories, a través de tres forados en el techo. Sustrajeron 69
prendas de vestir, cuyo valor asciende a 12 millones de pesos, y luego
bajaron por cortinas entrelazadas.
Ambos
fueron descubiertos y formalizados por robo en lugar dedicado a la
habitación y robo en lugar no habitado. Como medida cautelar, el
tribunal ordenó que el adulto cumpliese con prisión preventiva. En el
caso del adolescente, el juez determinó que cumpliese con arresto domiciliario total en una residencia del Sename.
Descontentos
con la orden del tribunal, la Fiscalía solicitó la revocación ante la
Corte de Apelaciones para que cumpliese con la internación provisoria.
Mientras el adolescente
permanecía en el Centro Residencial Madre Teresa de Calcuta, en Puerto
Natales, el tribunal de alzada resolvió sus medidas cautelares. Los
ministros Marcos Kusanovic y María Isabel San Martín, en conjunto con el
fiscal judicial Pablo Miño, decidieron revocar la medida cautelar del
Juzgado de Garantía, por lo que el joven de 16 años será enviado a la
cárcel juvenil.
De acuerdo con el fallo, la gravedad de los delitos imputados “permiten
concluir que la libertad del adolescente constituye un peligro para la
seguridad de la sociedad”.
A
la fecha en que habrían sido cometidos los delitos, el joven tenía
pasajes de regreso a Puerto Montt. La Corte estimó que este elemento
también tenía que ser considerado para la reclusión total, pues
“concurre la necesidad de cautela por peligro de fuga”.