Un
hombre había sido denunciado por otro sujeto como autor de un delito de
robo con violencia. En la audiencia se descubrió que ambas personas se
conocían, de hecho son compañeros de trabajo. Lo que sucedió fue que
tuvieron un altercado y el imputado se llevó el teléfono celular de la
víctima. El denunciado de cierta manera se salvó, ya que el Ministerio
Público había pedido la prisión preventiva, la cual no fue otorgada.
Esclarecida la situación, cada uno se fue por su lado sin medidas cautelares, sin embargo, aquello tendría consecuencias.
El
imputado y la víctima habitan en el mismo inmueble y, al no haber
medidas cautelares, el sujeto emprendió nuevamente contra su compañero
de trabajo por la grave denuncia que hizo en su contra, provocándole una
fractura nasal, siendo esta vez formalizado por el delito de lesiones
graves.
El
hombre nuevamente recuperó su libertad, pero esta vez con la
prohibición de acercarse a la víctima y abandonar el inmueble, además se
ofició a la empresa -para la que trabajan-, que busquen la forma de que
ambos involucrados no tengan contacto.