Desde
las dependencias de la Cuarta Brigada Aérea, el funcionario de la
Fuerza Aérea de Chile (FACh) Juan Pablo Salazar escuchó la sentencia en
su contra. Cumplirá tres años y un día de cárcel por apuñalar en nueve
oportunidades a un sargento segundo del Ejército.
La pena tendrá que cumplirse de manera efectiva y se abonan los casi 10 meses que el condenado lleva en prisión preventiva.
El
ataque se produjo en la medianoche del 29 de enero. Tras una serie de
llamadas amenazantes, el militar se presentó en el domicilio del
funcionario de la FACh, quien lo esperaba con un cuchillo carnicero de
30 centímetros. Ambos forcejearon en el patio delantero y el acusado lo
apuñaló en al menos nueve ocasiones en distintas partes del cuerpo.
Mientras
el afectado se desvanecía, la pareja del acusado llamó a las unidades
de emergencia. El SAMU llegó a tiempo y prestó los primeros auxilios.
Lo trasladaron al Hospital Clínico de Magallanes, donde le constataron
un shock hipovolémico, una evisceración no contenida y una laceración
hepática, entre otras heridas.
De
acuerdo con la acusación, “las lesiones son necesariamente mortales de
no mediar tratamiento médico y quirúrgico oportuno, haciendo presente
que la víctima permaneció hospitalizada y en riesgo vital”.
En
un juicio abreviado, el uniformado fue condenado por homicidio
frustrado. La defensa solicitó que la pena se cumpliese a través de la
libertad vigilada intensiva, pues el sujeto no tiene antecedentes
penales y se le pudo reconocer la colaboración con el esclarecimiento de
los hechos.
Sin embargo, el Juzgado de Garantía rechazó la solicitud.
“Los
móviles determinantes del ilícito, las circunstancias especiales del
encartado, las características personales del condenado, su conducta
anterior y posterior al hecho punible permiten concluir que no es
recomendable la concesión de alguno de los beneficios alternativos”,
dice la sentencia firmada por el juez Ricardo Larenas.