Ayer
se revisó la prisión preventiva que pesa sobre Omar Medina Jerez, uno
de los cuatro imputados por el millonario asalto a las joyerías en la
Zona Franca el 18 de mayo pasado. Aunque el tribunal resolvió que se
mantenga la medida cautelar, accedió a evaluar un potencial traslado de
regreso a Punta Arenas.
El
acusado estuvo recluido en el módulo C del recinto penitenciario desde
el 18 de junio, pero una serie de faltas al régimen interno provocaron
que Gendarmería lo trasladase al recinto penitenciario de Puerto Montt.
En
agosto, él y otros reos del módulo iniciaron una huelga de hambre en
reclamo contra sus procesos judiciales. En el caso de Medina Jerez y su
hermano Byron –que también está imputado por el golpe de Zona Franca–
protestaron por la calificación del delito. Reconocen haber cometido el
robo, pero este no sería “con intimidación”, sino “en lugar no
habitado”, lo que conlleva a penas más bajas.
Durante la huelga, el joven fue castigado por tenencia de arma blanca, insultos y amenazas a un gendarme. El 9 de septiembre habría
golpeado a un funcionario del complejo y al día siguiente el Juzgado de
Garantía de Punta Arenas autorizó su traslado a la cárcel de Puerto
Montt.
Actualmente
los imputados por el atraco en las joyerías esperan la audiencia de
preparación de su juicio, la que se realizará el próximo lunes. Según la
defensa, Medina Jerez enfrentaría la siguiente etapa procesal en
desventaja por la lejanía con la jurisdicción.
“Mi
defendido está sufriendo un desmedro al debido proceso, está sufriendo
un desmedro en su acceso a su abogado defensor”, dijo Pablo Santander.
El
tribunal señaló que no contaba con los antecedentes suficientes para
resolver la petición. Por ello se agendó una audiencia de cautela de
garantías para el mismo día de preparación de juicio. Se ofició a
Gendarmería para que informe los hechos que motivaron el traslado a
Puerto Montt y para que precise la factibilidad técnica de regresar al
imputado a Punta Arenas.