El
accidente ocurrió el 11 de abril. Según la carpeta investigativa, el
acusado Nicolás Montaña Paillán compartió con sus amigos en una fiesta
en Río Seco. Pasadas las 7 de la mañana, él y otras ocho personas se las
arreglaron para entrar en un Great Wall y regresar a Punta Arenas.
El
joven condujo por la Ruta 9 Norte con 1,47 gramos de alcohol en su
sangre. Al llegar al kilómetro 7 perdió el control y chocó contra un
muro de contención situado al medio de la calzada. El vehículo dio
vuelcos por la carretera y concluyó contra la baranda. La violencia del
accidente provocó que el motor se desprendiera y terminase a decenas de
metros.
La
lesionada de mayor gravedad fue una mujer que se fracturó dos costillas
y la pelvis. Ella quedó internada en el Hospital Clínico de Magallanes.
Otros cuatro pasajeros quedaron con lesiones leves que consideran
heridas en la zona lumbar, policontusiones y erosiones.
El
acusado estuvo con arresto domiciliario nocturno desde que se controló
su detención. Finalmente, ayer fue sentenciado tras someterse a un
juicio abreviado.
El
tribunal le impuso 541 días de cárcel, pero con remisión condicional.
Es decir, tendrá que firmar mensualmente en el Centro de Reinserción
Social de Gendarmería mientras se prolongue la pena. Además, tendrá que
pagar una multa de 2 UTM (cerca de 120 mil pesos) y no podrá obtener una
licencia de manejo por dos años.