A
disposición de la justicia quedó ayer un trabajador del Sodimac
Homecenter que intentó sustraer herramientas avaluadas en 127 mil pesos.
Aunque la Fiscalía solicitó que se impusiese la prisión preventiva en
su contra por una causa anterior, el Juzgado de Garantía de Punta Arenas
le impuso el arresto domiciliario nocturno.
Su
detención se produjo en el mediodía del martes. Según el parte
policial, el imputado cargó dentro de un saco una sierra circular y un
taladro percutor que se exhibían en la sala de ventas. Después se
dirigió hacia los camarines de los empleados y ocultó las especies en un
baño que se mantenía clausurado por razones sanitarias.
Todos
sus movimientos fueron captados por las cámaras de seguridad.
Carabineros llegó tras la denuncia de los guardias y controló la
identidad del imputado. Descubrieron que se trataba de Néstor Marchant
Melo, quien mantenía una orden de detención por una causa de robo en
lugar no habitado.
Según
la acusación fiscal, en diciembre del 2019 el imputado y otro individuo
forzaron una ventana de la empresa Icetel y sustrajeron poleras
avaluadas en 40 mil pesos. Marchant Melo debía presentarse a una
audiencia de preparación de juicio por esa causa, pero se ausentó y el
tribunal despachó una orden de detención en su contra.
Su
paradero fue esquivo hasta la sustracción del Homecenter. Ayer fue
llevado compulsivamente al Juzgado de Garantía de Punta Arenas y la
Fiscalía lo requirió verbalmente por hurto agravado. Por el caso de
Icetel pidieron que fuese enviado a la cárcel por representar un peligro
de fuga.
El
tribunal decidió no imponer la medida más rigurosa que contempla la ley
y se inclinó por los argumentos de la defensa, que calificó de
exagerada la prisión preventiva. En su defecto se impuso el arresto
domiciliario nocturno.