Suman y siguen, a los detenidos por robo, municiones con droga y violencia intrafamiliar que se han registrado estos días, continúan los conductores en estado de ebriedad infringiendo la cuarentena y toque de queda.
Ayer a través de videoconferencia, la Fiscalía inició investigación en contra de nuevos infractores a la medida sanitaria de no salir a las calles a menos que tenga que realizar algo de suma urgencia.
La fiscal del Ministerio Público, Romina Moscoso, señaló que “pasaron a control de detención tres personas, las primeras dos se desplazaban juntas al interior de un vehículo, donde el conductor manejaba en estado de ebriedad, donde la prueba respiratoria marcó 2.02 gramos de alcohol por litro. Además efectuaba esta conducción sin haber obtenido licencia de conducir y no tenía ningún permiso ni salvoconducto para justificar y que le permita desplazarse en la condición de cuarentena en la que nos encontramos. Su acompañante tampoco tenía ningún permiso, por lo que ambos fueron formalizados por infringir la norma del artículo 318 del Código Penal, de poner en riego la salud pública”.
La fiscal Moscoso señaló que ambos imputados que fueron detenidos alrededor de las 20 horas del miércoles, quedaron con la cautelar de arresto domiciliario parcial y arraigo regional.
Pedro Iván Cárcamo Mansilla, de 26 años, fue formalizado como autor del delito de manejo en estado de ebriedad sin haber obtenido licencia de conducir, además del incumplimiento a la cuarentena, colocando en riesgo la salud pública. Mientras que Juan Antonio Gonzalez Llancalahuen, de 28 años, se le atribuye la infracción al artículo 318 del Código Penal, que es quien pone en peligro la salud pública por infracción de las reglas higiénicas o de salubridad, debidamente publicadas por la autoridad, en tiempo de catástrofe, epidemia o contagio. Además presentaba tres órdenes de detención pendientes, por delitos de manejo en estado de ebriedad y violencia intrafamiliar.
Otro detenido
El tercer detenido, identificado como Luis Giglio Morales, de 36 años, alrededor de las 8 horas de ayer, conducía un taxi básico en el sector céntrico de Punta Arenas sin la licencia profesional y tenía órdenes de detención, no obstante si portaba permiso para circular. El imputado recuperó su libertad, quedando con arraigo regional y arresto domiciliario nocturno.