A
disposición de la justicia quedó ayer Allan Bishop Narvona, el
individuo que habría protagonizado una feroz golpiza a escasos metros de
la plaza de armas de Punta Arenas. El tribunal ordenó que cumpla con
arresto domiciliario nocturno y prohibición de acercarse a la víctima.
La
agresión se produjo alrededor de las 17 horas del miércoles, en la
intersección de 21 de Mayo con Roca. A la vista y paciencia de los
peatones, el imputado golpeó a de puño a la víctima, quien se desplomó y
perdió la conciencia. También lo pateó cuando el afectado yacía en el
piso.
Los
hechos fueron registrados por las cámaras de vigilancia de la
municipalidad y por testigos. Carabineros recibió la denuncia y concretó
la detención de Bishop, quien intentó huir tras avistar la presencia
policial.
La
víctima fue despachada al Hospital Clínico de Magallanes por enfermeros
del SAMU. Constató un traumatismo encéfalo craneal (TEC) de carácter
menos grave y debió pasar la noche en el recinto asistencial bajo
observación médica.
Tras una noche
en los calabozos de la Primera Comisaría, el imputado se conectó por
vía telemática al Juzgado de Garantía de Punta Arenas. El Ministerio
Público lo formalizó por lesiones menos graves y solicitó la imposición
del arresto domiciliario total.
“Los
registros videográficos grafican la violencia e inhumanidad desplegada
por el imputado, quien propina la agresión aún a instancias que la
víctima se encontraba inconsciente en el suelo”, dijo el fiscal Fernando
Dobson.
Además
de la dinámica de los hechos, el persecutor justificó la cautelar a
partir de los antecedentes previos de Bishop. Registra una condena de
cinco años por tráfico ilícito de drogas, una pena que cumplió en
libertad.
Sin
embargo, el tribunal estimó que el arresto domiciliario parcial era más
proporcional, porque hasta ahora la agresión se investiga como lesiones
menos graves.
El
plazo de investigación se fijó en dos meses. De acuerdo con los
antecedentes ventilados en la audiencia, el Ministerio Público hará un
seguimiento de la evolución clínica de la víctima para evaluar si a
futuro se recalifica el delito como lesiones graves.