“Yo no lo quise matar, pero me dio tanto miedo, porque él era tan malo”

Este martes comenzó el juicio en contra de María Pilar Vera Vargas, acusada de
matar a su excónyuge en un domicilio de Agua Fresca. De acuerdo a su
testimonio en estrados, actuó por la violencia intrafamiliar que sufrió
por años. “Yo no lo quise matar, pero me dio tanto miedo porque era tan
malo él”, relató.


Los
hechos ocurrieron el 20 de febrero del 2020. Según la acusación, la
mujer se encontraba en el domicilio de su exmarido, René Pérez Carrillo.
Ambos se habían divorciado hacía dos meses, pero estaban separados de
hecho hacía más tiem
po.

Tras
una discusión, la acusada tomó un cuchillo carnicero de 39 centímetros
de largo y acometió contra la víctima. Le propinó al menos tres
puñaladas en el tórax y otras heridas en el antebrazo. Una de las
estocadas comprometió el miocardio, lo que provocó su muerte en el
lugar.

Violencia intrafamiliar crónica

Vera
Vargas cumplió con prisión preventiva desde el control de su detención,
pero la Corte de Apelaciones de Punta Arenas la liberó. Según el fallo,
la mujer sufrió de violencia intrafamiliar en la noche de los hechos y
durante toda su relación marital.

Los
argumentos entregados en alzada se reiteraron ayer. La propia acusada
relató la violencia que habría sufrido el día de los hechos. “Me volvió a
pegar de nuevo, en las piernas y el cuerpo. Me dio rabia y miedo, pensé
que me iba a hacer algo malo”, dijo entre lágrimas.

Su
defensa –asumida por la abogada Gustava Aguilar y Richard Maldonado–
señala que el asesinato se justifica por el estado de necesidad
defensivo.


“Cuando una mujer ha sido maltratada físicamente, psicológicamente,
sexualmente e incluso violencia económica por parte del agresor, hay una
man
era de que ella, aun cometiendo el delito, no cumpla con ninguna sanción”, explicó el abogado Maldonado.

Según
lo alegado por la defensora Aguilar, ese es el caso de la acusada. “En
este juicio se conocerá la historia de una sobreviviente”, dijo. “Fue
objeto de abandono y abusos desde su corta infancia, de vejámenes y
malos tratos en su adolescencia. Posteriormente, en su vida de pareja,
fue objeto de violencia intrafamiliar crónica, sistemática, por parte de
René Pérez”, agregó.

Entre
los testigos que cuenta la defensa se encuentran dos funcionarios del
Retén de Agua Fresca, quienes podrían dar cuenta de denuncias acogidas.
En la prueba documental exhibirán al tribuna
l dos condenas que tenía el fallecido por lesiones graves en contra de la mujer.

Hasta 15 años de cárcel

El
Ministerio Público solicita 15 años de cárcel por parricidio consumado y
cuenta con 14 testigos y nueve peritos para demostrar los hechos,
además de sets fotográficos, certificados y pruebas médicas.

El
fiscal encargado del caso, Fernando Dobson, dijo en su alegato inicial
que la violencia sufrida por la acusada no la exculpaba: “Las
circunstancias no alcanzan a constituir un estado de necesidad
exculpante que signifique que María del Pilar no deba recibir un
castigo”.

Durante
el juicio, el Ministerio Público intentará demostrar su propia teoría
del caso. “Nuevamente, esta es una situación de consumo problemático de
alcohol de la imputada y víctima como principal causa que hace se
desencadenen estos fatales hechos”, dijo Dobson.

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