El
ingeniero forestal José Fernández Dübrock tenía una vida relativamente
tranquila como seremi de Agricultura hasta el martes pasado.
Cuenta
que ese día, alrededor de las dos de la tarde, mientras se disponía a
ir a su casa a almorzar, sonó su teléfono. Al otro lado de la línea, el
ministro (s) del Interior, Rodrigo Ubilla, le comunicaba que el
Presidente de la República, Sebastián Piñera, lo había designado
intendente de la Región de Magallanes en reemplazo de María Teresa
Castañón, que horas más tarde decía en el comunicado oficial que había
presentado su renuncia.
– ¿Qué opciones tengo? –preguntó Fernández.
-Ninguna –respondió Ubilla.
El
relato es del propio Fernández, en su primera entrevista a fondo como
intendente, en respuesta a cómo se había gestado su nombramiento.
Frente
a las cámaras de Pingüino Televisión respondió una a una, con tono
pausado, las preguntas formuladas por el periodista Juan Ignacio Ortiz,
conductor del programa de actualidad política Barómetro.
– ¿Cómo se siente tras haber asumido en el cargo de máxima autoridad de la región?
“Me
siento tremendamente honrado de la decisión del Presidente de la
República, quien me designó como su representante en la Región de
Magallanes”.
– Mientras fue seremi de Agricultura, ¿cómo veía que se conducía la Intendencia?
“En
el último tiempo hubo una disociación del gabinete, en que cada uno
hacía lo que le competía y no teníamos mayor relación con lo que hacían
los otros”.
– ¿Relación con la intendenta?
“Con
la intendenta y ella no nos relacionaba entre nosotros, debido quizás a
los mismos rumores que circulaban. Porque hay que ser honesto con la
intendenta, desde el primer día que la nombraron ya la estaban sacando.
Eso termina cansando, si somos seres humanos, no podemos vivir sometidos
a esa tensión”.
–
La principal crítica apuntó siempre a cómo llegó María Teresa Castañón y
cómo salió Christian Matheson. ¿Eso terminó por desgastarla dice usted?
“Creo
que sí. Eso desde un principio comenzó a producir ciertos resquemores,
de un sector u otro, entre las personas que eran más cercanas al antiguo
intendente”.
– ¿En qué se reflejaba la disociación?
“Hubo
pocas reuniones de gabinete, pocas reuniones con ella (Castañón). A lo
mejor puedo estar equivocado y mi área (agricultura) pudo estar alejada
de su expertise, porque sé que en lo social estuvo siempre tremendamente
involucrada”.
– ¿Comparte las opiniones que dicen que se la bombardeaba desde su propio sector?
“Creo
que sí y vuelvo a reiterar, cuando a uno lo están criticando todos los
días, llega un momento en que las ganas de hacer cosas decaen y los
seremis no actuábamos en conjunto”.
–
El alcalde Claudio Radonich le quitó el piso a la intendenta cuando
dijo acá en Barómetro que se quedaba con la gestión de Christian
Matheson.
“Creo
que las críticas más duras que recibió la intendenta Castañón
provinieron de nuestro propio sector. Eso no hay por qué negarlo”.
-Usted, como líder de su sector, ¿le pediría unión a la centroderecha?
“Sí,
claro, y por eso en el primer consejo de gabinete les dije a todos que
tenemos que unirnos, trabajar en conjunto, porque como dice el eslogan
de gobierno: Chile lo hacemos todos, tanto los que estamos en Chile
Vamos como los que están en la oposición. Porque tanto ellos como
nosotros lo que queremos es que la región avance y Chile progrese”.
– ¿Considera que su nombre genera más consenso que el de María Teresa Castañón?
“Sé
que se ha producido un cierto consenso en torno a mi nombre y creo que
eso pone una carga sumamente pesada sobre mis hombros, porque hay que
responder a las expectativas que tiene tanto el sector nuestro como la
oposición”.
–
¿Cómo se le puede explicar a alguien que no es magallánico que en los
dos períodos de un mismo Presidente haya hasta ahora siete intendentes?
“Creo
que es un poco difícil de explicar. Es una realidad, a lo mejor esas
personas fueron elegidas con una idea y en el camino las cosas no
funcionaron y hubo que cambiarlas”.
-¿Cree que el Presidente aprendió la lección luego del conflicto del gas en 2011?
“Creo
que el tema del gas para el Gobierno está superado. Ahora, es un poco
fuerte decir que el Presidente aprendió la lección y no soy quién para
decirlo. Sé que hoy día el Gobierno está preocupado por el gas y sabe
que es muy importante para Magallanes, porque es un tema candente”.
– Intendente, ¿hay muchas facciones en la derecha magallánica?
“Siempre
en la derecha nos hemos criticado que nos dedicamos más a pelear entre
nosotros que con nuestros adversarios. Pero hemos ido tomando más
conciencia de que la única forma de poder avanzar y mostrarle a la
ciudadanía que somos capaces de hacer, es uniéndonos. Espero que de aquí
en adelante lo podamos remediar y no sigamos en esta guerra absurda de
estar peleándonos entre nosotros”.
– ¿Es posible eso?
“No es una tarea fácil, pero es factible de realizar”.
– ¿Usted se siente más afín a Gloria Vilicic o a Claudio Radonich?
“No
podría decir si soy más afín a la línea de Gloria o a la de Claudio,
porque eso provocaría divisiones entre la gente. Creo que el norte de
los dos es la región”.
–
Pero se dice que los dos cambios realizados en Magallanes, intendente y
gobernador, son contrarios a Radonich y cercanos a Vilicic. ¿Es así?
“Si
lo pensamos así, con Gloria Vilicic nos conocemos desde que éramos
niños, pero creo que el nexo de amistad familiar no tiene nada que ver
con mi nombramiento. Como le digo, no sé quiénes me apoyaron, por lo
tanto, no puedo decir fue tal o cual persona. Claudio hoy día,
querámoslo o no, es la figura política de la derecha en la región, a
excepción de la diputada (Sandra Amar). Entonces, creo que todos tenemos
que aunar nuestros esfuerzos detrás de él”.
–
Con mayor razón, entonces, fue relevante lo que dijo Radonich de la
intendenta cuando le quitó el piso destacando la gestión del
exintendente Matheson. ¿Qué opina usted?
“Creo
que esas declaraciones de Claudio pudieron ser uno de los gatillantes
que gestaron la salida de la intendenta, pero tampoco fue inmediato, la
gente en Santiago lo pensó y meditó”.
TAREAS
Muchos
esperan que se “enmiende el rumbo” con la llegada de Fernández Dübrock a
“La Moneda chica”. Así lo han expresado al menos los presidentes
regionales de los partidos políticos.
– Intendente, ¿se ha avanzado en estos 11 meses de gobierno?
“Hemos
avanzado en muchas cosas, pero creo que tal como nos pasó en el primer
gobierno del Presidente Piñera, no las hemos publicitado o no las hemos
sabido dar a conocer”.
–
En noviembre pasado hubo un episodio bochornoso con el Consejo Regional
(CORE). ¿Cuál es su percepción respecto de lo que pasó ahí?
“Sí,
fue un episodio bochornoso. La tarde éste miércoles pasé a saludar al
Consejo Regional, estaba sesionando la Comisión de Régimen Interior, y
quedamos con el presidente (Tolentino Soto) de reunirnos a estructurar
una agenda de trabajo”.
– Se criticó también que el Plan Magallanes dado a conocer por el Presidente Piñera no se socializó antes.
“Es
cierto que existió esa crítica y después la intendenta Castañón dijo
que era el esqueleto del Plan Magallanes y había que armarlo. Ahora, no
es cierto que ella lo armó entre cuatro paredes y no le consultó a
nadie, porque como seremis aportamos la información. Lo que queremos
hacer en este periodo es tomar ese plan y comenzar a socializarlo con la
comunidad, para que sepan lo que se quiere hacer y cuáles son las obras
emblemáticas del Presidente Piñera para Magallanes”.
–
Pero una de las principales críticas apunta precisamente a que se han
postergado obras importantes, por ejemplo, la dársena de Punta Arenas.
“Me
falta interiorizarme un poco más, pero al parecer, la dársena es
solamente un proyecto y no hay nada más que la idea de construirla. Por
otro lado, se me ha informado que en el lugar donde se quiere construir,
o va la dársena o va el Centro Antártico Internacional, porque se
superponen”.
-¿Cuál de esas dos obras priorizaría usted?
“Lo
que está más avanzado es el Centro Antártico Internacional y hoy día
Corfo está trabajando en un modelo de gestión que permita mantenerlo,
porque no
existía y se pretendía que el Gobierno Regional lo sustentara. Solo en
el edificio se está calculando una inversión de 60 mil millones de
pesos, que es como el FNDR de todo un año”.
–
También otra obra que se había anunciado durante el gobierno de la
Presidenta Michelle Bachelet es el estadio techado. ¿Cuál es su opinión
al respecto?
“Creo
que necesitamos un recinto techado en la región, ya sea en el Estadio
Fiscal o la famosa Arena. Es un tema que abordaremos, porque la
comunidad de Magallanes requiere un lugar de esparcimiento”.
–
Respecto de las alternativas turísticas de la región, van bastante
lentas las obras en la ruta Vicuña-Yendegaia y la que va a Froward está
detenida desde hace más de dos años. ¿Qué va a pasar con esas obras?
“La
ruta a Froward ha avanzado muy lento, fácilmente han transcurrido
veinte años desde que empezamos y han surgido voces que dicen que no hay
que seguir ahí. Creo que es importante para el desarrollo de la región
terminar no solo la ruta hacia Cabo Froward, sino también prolongarla y
hacer que dé la vuelta a la Península de Brunswick, porque eso abrirá
sectores para el turismo y para un montón de otras actividades. Respecto
de la ruta Vicuña-Yendegaia, creo que no es solo un problema de los
magallánicos, sino que también hay ahí un asunto de geopolítica”.
–
Magallanes tiene una alta inversión pública, ¿pero qué hay que hacer
para incentivar la inversión privada cuando hay barreras burocráticas y
oposición de los ambientalistas?
“Creo que las organizaciones ambientalistas cumplen un rol importante en la sociedad, pero en algunos casos están muy pasados
o sobrevalorados y entraban los proyectos. Nos falta como sociedad
balancear las cosas, podemos tener el uso sustentable de los recursos,
pero no nos pasemos de rosca”.
@J.Benítez/J.I.Ortiz