Si bien el año pasado no se registró ninguna muerte a causa del frío,
los decesos se dan por enfermedades agudas que presentan, como cirrosis en la
mayoría de los casos.
En diferentes poblaciones, los vecinos conviven con ellos sin
problemas, mientras diferentes fundaciones se ocupan de alimentarlos o
alojarlos. Sin embargo, en ocasiones ocurren accidentes derivados del uso del
fuego, principalmente en casas abandonadas.
Durante la noche del domingo, una plazoleta ubicada en la Población
Fitz Roy de Punta Arenas, vivió un principio de incendio, que comenzó en una
rampla que utilizan un grupo de bikers para practicar dicho deporte. El
incidente se originó a causa de que una persona en situación de calle que
buscaba un lugar donde dormir, encendió fuego con la finalidad de generar un
poco de calor.
El incidente no pasó a mayores, sin embargo la situación ilustra la
cruda realidad de 205 ciudadanos que por distintas circunstancias de la vida
han terminado viviendo en las calles de la capital magallánica.
Esta cifra es la que se estableció de acuerdo con el último catastro
realizado por el Ministerio de Desarrollo Social, encargado de destinar
recursos y medidas para afrontar esta problemática.
La entidad gubernamental licitó recursos a la Fundación Esperanza, que
trabaja esta temática a nivel nacional y entrega financiamiento al Hogar de
Cristo y albergues de día. A su vez, la Municipalidad de Punta Arenas entrega
apoyo a los voluntariados que trabajan directamente con personas de calle.