Débora Bustos, una de las beneficiadas por el proyecto, se mostró ansiosa después de permanecer seis años en su agrupación.
“Yo estuve en la agrupación seis años y ya queda muy poco para que nos entreguen las casas. Nosotros estamos emocionados, queremos que pase rápido el tiempo para poder habitar nuestras viviendas. Yo viviría con mi pareja e hijo, para nosotros es súper amplia la casa porque tiene 3 dormitorios, viene casi lista y en definitiva no tenemos mucho que hacerla a la casa; es llegar y habitar”, confesó.