A cuatro meses de su muerte familiares de joven madre piden aclarar lo ocurrido

Roxana Tamara Ruiz Rojo, falleció en el mes de agosto en Porvenir, luego de que sufriera complicaciones tras dar a luz a su hija. La joven, que se encontraba visitando a su pareja que trabaja en dicha localidad, no pudo ser trasladada para tener a su bebé en el Hospital Clínico de Magallanes, falleciendo por causas que aún no han sido reveladas. Esta noticia generó mucho impacto, tanto en familiares como en amigos de la joven, quienes han tratado de buscar consuelo por lo ocurrido, aferrándose a la bebé de Roxana, quien por fortuna se encuentra en excelentes condiciones médicas, no viéndose afectada al momento de nacer. Desde ese entonces, la familia ha solicitado una serie de aclaraciones a las autoridades, las cuales no han recibido, ahondando en el dolor de la familia.
Miguel Ruiz Díaz, padre de Roxana, envió una carta, expresando su sentimiento, a ya más de cuatro meses de la repentina partida de su hija, apuntando los dardos a las autoridades, que -en su opinión- no han entregado una respuesta que pueda dejarlos claro en  relación a lo ocurrido.
Actualmente, Ángela Ignacia, hija de Roxana, se encuentra al cuidado de su papá y de sus abuelos maternos, quienes a pesar de la pena, se esfuerzan para sacar a delante a la pequeña.
“Recibir la noticia de que tu hija ha fallecido es horroroso terrible y no hay explicación para entender el tremendo dolor que esto causa, es imposible de describir esta tremenda  y desgarradora realidad porque nadie acepta bajo ninguna condición que un ser amado tenga que morir y menos  en forma tan imprevista y lapidariamente rápida, suena exagerado decirlo pero es la verdad y la  fuente de los antecedentes en este caso en especial dan a entender el inconformismo del diagnóstico y en la forma que murió Roxana, mi querida hija, que llega a un centro asistencial para consultar una situación preventiva de embarazo para evitar riesgos y que por decisión de unos irresponsables del servicio de urgencia la dejan para tener un parto que por todos lados, para ese hospital era un riesgo, tanto por los medios como por parte de sus facultativos que mediante su experiencia no estaban calificados para atender tal emergencia y pese a que se les pidió tomar la decisión de mandarla a punta arenas a tener su bebé se negaron agregando que era un parto normal pese a que por indicaciones de su médico de cabecera, doctor Leonardo Mandujano, era necesario un parto con cesárea por la condición del bebe y su madre por lo cual el motivo del viaje era ese diagnóstico y que el parto estaba previsto para fines de agosto no obstante de esta situación particular hicieron caso omiso a los Protocolos y  actuaron con total falta  profesionalismo y responsabilidad en la parte logística, operativa y de decisión en la intervención que fue el camino principal para que mi hija falleciera. Aún se mantiene un total hermetismo de esta situación, se estarán acomodando los antecedentes o que pasa ahí porque tan tardía la información para poder apelar y dar con los culpables que estén tranquilos que los vamos a encontrar demore lo que demore aquí la cosa apunta a todos los estamentos del Servicio de Salud de Magallanes con un hospital carente de capacidad y abandonado a sus suerte no se podía esperar menos si sucedió con mi hija que a solo 15 minutos bastaba en avión o helicóptero para llegar a punta Arenas no tomaron en cuenta su responsabilidad con vidas humanas, su juramento. No valido su proceder,  hay promesas de años que ninguna autoridad ha cumplido y tienen que ocurrir desgracias como la de mi hija para empezar a tomar medidas esta carta es breve pero lo que está comprobado es la  inoperancia en el sistema de salud sobre todo con las comunas aisladas de nuestra región. Se ha hecho costumbre  este sistema de tener malos procedimientos y con consecuencias fatales, asumo que los porverireños no están muy contentos ni seguros ante una enfermedad complicada porque no saben qué resultados se podrían tener con un hospital como este que más parece posta rural que la categoría que simula entregar tarea mediocre por parte de sus autoridades sin compromiso en absoluto con la salud de sus pares. Le cerraron los ojos por siempre a una niña de 22 años, llena de ilusiones y responsabilidades, una estudiante que estaba empeñada en ser una buena profesional y cumplir sus sueños su rol de madre interrumpidos por un sistema de carencias absolutas de responsabilidad  y seriedad. Su hija Angelita esta con una gran tarea por delante ante el desamparo de haber quedado sin su progenitora me imagino que cuando acabe la demanda y se determine las responsabilidades el Estado de Chile se hará cargo y responderá de sus errores como tiene que  ser y la justicia que no alargue los plazos y responda a lo que tienen que hacer  su  tarea difícil por el escenario en que se va a buscar sanciones me  imagino que no temblaran en condenar a los culpables a la comunidad en general un mensaje  con la salud no se juega y no se debe permitir que esto siga siendo el pan nuestro de cada día se tienen que exigir soluciones y no seguir entregando falsas promesas para que al final del túnel tengamos las pesadillas de siempre. Yo y todo mi entorno queremos una respuesta pronta, la vamos a exigir hasta el final.
Finalmente, a nombre de toda mi familia, quiero agradecer a los medios de comunicación que nos han acompañado, especialmente al Diario el Pingüino, además de todas las personas que siempre están acompañándonos en nuestra lucha porque todo esto se aclare”.

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