El clérigo musulmán Sayed Mohammed Razavi manifestó ayer en Punta Arenas que a los terroristas no les gusta la tolerancia y el diálogo entre las personas y por eso prefieren la violencia. “A ellos no les gusta que usted y yo, que somos de distintas religiones, conversemos y si por ellos fuera, nos matarían a ambos”, dijo.
Razavi inició ayer una visita de buena voluntad a la capital magallánica, con el objetivo de estrechar lazos de cooperación en todos los ámbitos, entre la cultura musulmana y el resto de las culturas y religiones.
Al ser consultado por su visión de la dramática violencia que azota Medio Oriente y Siria en particular, el religioso recordó el papel preponderante de las grandes potencias al alimentar los conflictos al interior del Islam. A su juicio, todo se inició en 1979 con la invasión de la Unión Soviética en Afganistán y la posterior reacción estadounidense al armar a los Mujaidines. “Desde entonces, esto ha sido una ola, donde unos y otros van armando grupos y más grupos y la violencia continúa.
– Desde acá algunas personas ven este conflicto muy lejano. Pero en Chile también se queman maquinas e iglesias. ¿Será un inicio?
“Los problemas no se resuelven quemando maquinaria, iglesias y musulmanes. Se resuelven con acciones como las que estamos haciendo aquí en esta visita, sentándose en una mesa y conversando. Así se resuelven las cosas. A los violentistas, no les gusta que usted y yo dialoguemos, que gente de distinta cultura converse. En el caso de los musulmanes, si fuera por ellos, nos matarían a ambos”.
El religioso visitó ayer el Inach y la UMAG.