¿Cuáles
son los principales padecimientos que están sufriendo los niños y
adolescentes debido al confinamiento? ¿Cuáles son los que se pueden
evidenciar a futuro?
“Han
aparecido muchos cuadros de trastornos de ansiedad generalizada, los
que conllevan trastornos alimentarios y trastornos de crisis de pánico”
Mario Pascual, psicólogo, especialista en trastornos ansiosos y terapia del duelo.
“En
los adolescentes han aparecido muchos cuadros de trastornos de ansiedad
generalizada, los que conllevan trastornos alimentarios y trastornos de
crisis de pánico, los que están asociado a ello algún tipo de fobia
social y agorafobia. El encierro ha provocado no solo la aparición de
estos trastornos, sino que ha provocado que los adolescentes cambien su
rutina normal, como todos, pero en especial ese grupo. En cuanto al
futuro, lo que se ha planteado según los estudios teóricos es que estos
mismos cuadros vayan en aumento, así como también es probable que
aparezcan algunos cuadros más, donde se está estudiando el síndrome de
la cabaña, que tiene que ver con aquellos casos en que estando en
cuarentena por un período prolongado de tiempo, después las personas
desarrollan cierto temor, ya que la gente se acostumbró de alguna manera
a vivir en sus casas y ahora deben salir, lo que provoca niveles de
estrés y de preocupación. No es un nivel de estrés normal, sino que
genera angustia y paraliza, lo que conlleva síntomas depresivos y de
ansiedad. En cuanto a la salud mental, de aquí a tres o cuatro años lo
más probable es que algunos casos aparezcan o vayan aumentando”.
En
niños y adolescentes desde los cuatro hasta los 15 años: “Ha habido un
aumento importante de ansiedad, lo que trae complicaciones como
dificultades para dormir y desconcentración”.
Rossy Miranda, psicóloga, especialista en el área infanto-juvenil.
“Por
lo que me ha tocado ver a mí en mi experiencia profesional, en los
casos de niños y adolescentes desde los cuatro hasta los 15 años ha
habido un aumento importante de ansiedad, lo que trae otras
complicaciones como dificultades para dormir y desconcentración. Además
influyen el contexto familiar y la desregulación de los horarios, lo que
genera alteraciones que se traducen en estados ansiosos, por lo que
andan más irritables. Hay otro grupo de niños que presentan estados de
mayor dependencia de sus padres y andan más melancólicos, incluso diría
que la depresión infantil también se da, pero se ve poco. Las clases
online han sido un revuelo para los niños, quienes además se conectan a
los videojuegos y a los celulares, generándoles una sobreexposición a
estos dispositivos tecnológicos e implicándoles un mayor daño a nivel
del sistema nervioso central”.
En
edad preescolar: “Los síntomas van desde situaciones de estrés y
ansiedad. A largo plazo se pueden generar cuadros de estrés agudo y
estrés postraumático por el prolongado encierro”
Mario Pascual, psicólogo, especialista en trastornos ansiosos y terapia del duelo.
“Los
síntomas van desde situaciones de estrés y ansiedad, por el hecho de
tener clases online por una parte, ya que no están acostumbrados y
porque en el fondo eso genera un agotamiento emocional en muchos niños.
En el caso de los adolescentes, por supuesto, el no relacionarse con su
grupo de pares, que es una etapa muy importante, puede generar
conflictos con sus padres, porque ellos tampoco están acostumbrados. A
largo plazo se pueden generar cuadros de estrés agudo y algunos casos de
estrés postraumático por el prolongado encierro que pueden tener los
niños. Nos podemos enfrentar a cuadros de ansiedad generalizada y
reactiva, así como cuadros depresivos del ánimo, que están un poco
detenidos producto de la pandemia, pero que se pueden exacerbar
posteriormente al término de esta”.
“El
contacto social es fundamental para mantener el equilibrio psíquico y
más aun en los adolescentes. Ellos están presentando desajustes
conductuales”
Rosa
Martínez, psicóloga y docente de la carrera de Enfermería, Nutrición e
Ingeniería Comercial en la Universidad de Magallanes.
“El
contacto social es fundamental para mantener el equilibrio psíquico y
más aun en los adolescentes. Ellos están presentando desajustes
conductuales como tristeza, desánimo, angustia, miedo, insomnio, aumento
de apetito, cansancio, desmotivación, desconcentración, irritabilidad e
incluso ideas suicidas. Todo esto se puede agudizar si no se toman
medidas preventivas, y para ello es fundamental que tanto en los
establecimientos educacionales como en los equipos de salud se incluyan
profesionales de la salud mental”.
En
niños y adolescentes desde los tres hasta los 15 años: “Los principales
padecimientos tienen relación con cuadros ansiosos, trastornos
alimentarios y cuadros depresivos en casos más severos”
Marcelo Maureira, psicólogo clínico.
“Los
principales padecimientos psicológicos derivados del confinamiento y la
nueva forma de vivir tienen relación con cuadros ansiosos, traducidos
en problemáticas para dormir, irritabilidad, trastornos alimentarios y
cuadros depresivos en casos más severos. Eso es lo que más he visto en
la clínica diariamente en niños desde los tres a los 15 años. Si no son
tratados por especialistas, estos síntomas pueden ser cronificados en el
tiempo o pasará a ser de mayor complejidad el tratamiento posterior. Es
necesario realizar nuevas rutinas y que estas se planifiquen según edad
y etapa evolutiva. Ojalá con deporte en casa si es necesario,
acompañado de la conversación y el espacio que requiere cada persona,
para que a partir de ahí la sintomatología ansiosa se diluya lo más
posible”.