El próximo 25 de enero se va a cumplir un año desde que se fue de Punta Arenas el oncólogo infantil Fernando Bracho, único especialista con el que contaba el Hospital Clínico en la oportunidad.
Desde ese día fueron cientos de magallánicos que se movilizaron por las calles de la capital regional exigiendo a las autoridades de Gobierno que realizaran las gestiones para que llegaran a la zona nuevos especialistas, para que los casos pudiesen ser tratados en Punta Arenas y no tuvieran que ser llevados a otras ciudades del país. Sin embargo, las primeras conversaciones entre los afectados y las autoridades del Gobierno no llegaban acuerdo.
Luego de varias reuniones sostenidas con las autoridades y parlamentarios, se formó la agrupación “Magallanes por la Vida”, que durante tres meses dialogó con las autoridades de Salud para ver la llegada de nuevas especialistas.
Durante ese periodo, fueron más de 10 pacientes los que debieron trasladarse a Valdivia y Santiago a realizar los tratamientos correspondientes.
Durante el mes de abril la directora del Servicio de Salud Magallanes, Pamela Franzi, informó que en julio llegaría a Punta Arenas una especialista de nacionalidad mexicana y que durante el mes de octubre se incorporaría al equipo una oncóloga infantil de nacionalidad chilena, permitiendo de esa forma que los niños magallánicos no debiesen realizar sus tratamientos fuera de la región.
Según información entregada por la directora de Salud Magallanes (s), doctora María Cristina Díaz, “el Hospital Clínico retomó su situación con la oncóloga del centro de Pinda parcial, y como bien dice su nombre esto significa que mantenemos nosotros una normativa a nivel nacional y una red adecuada para tratar todos los casos, pero evidentemente siempre los casos nuevos y los casos complejos necesitan los centros de referencia de Valdivia o de Santiago”.
Una de las madres que durante meses debió viajar a Valdivia para acompañar a su hija, quien padece cáncer (quien solicitó no exponer su identidad), decidió finalmente radicarse en la capital de la Región de Los Ríos para, de esa manera, evitar que su hija tuviera que estar constantemente viajando y para que su familia pudiera estar de manera estable en una ciudad y acompañar permanentemente a su familiar.