Más
de 10.000 kilos de papa semilla certificada serán donados y
distribuidos a 101 pequeños agricultores de la región, permitiéndoles
reanudar su producción tras las intensas heladas del pasado mes de
julio. Esta entrega es posible gracias a la donación de INIA Kampenaike,
que cuenta con el semillero de papas más austral de Chile.
Este
lunes 7 de octubre, en una iniciativa encabezada por la seremi de
Agricultura, Irene Ramírez, y coordinada por INIA Kampenaike e Indap
Magallanes, comenzó la entrega de más de 10 mil kilos de papa semilla
certificada a 101 pequeños productores y productoras afectados por las
intensas heladas del pasado mes de julio en la Región de Magallanes.
La
distribución, a cargo del Indap beneficiará a agricultores permitiendo
que continúen con su producción durante la próxima temporada. Cada
productor recibirá cuatro sacos de 20 kilos con variedades adaptadas a
las condiciones climáticas locales: Patagonia INIA (piel roja y pulpa
amarilla), ideal para consumo fresco, y Yaike (piel y pulpa amarillas),
especialmente recomendada para la preparación de papas fritas.
La
seremi de Agricultura, Irene Ramírez, destacó que, como Ministerio de
Agricultura, ante las eventualidades que este año han enfrentado
productores y productoras de distintos puntos de la región, fue clave la
implementación del semillero de papas más austral de Chile,
desarrollado por INIA en Magallanes.
“Y es justamente ahí donde
llegamos a nuestros productores y productoras que sufrieron la pérdida
de sus semillas de papa en las distintas comunas, como Punta Arenas,
Puerto Natales, Porvenir y Puerto Williams, donde se les va a entregar
este apoyo desde los servicios del agro. Esto les permitirá continuar
con la producción de papa durante la próxima temporada y contribuir
también al trabajo que estamos impulsando como ministerio, que es la
soberanía y seguridad alimentaria”, sostuvo
Por su parte, Claudia
Gómez, subdirectora de INIA Kampenaike, subrayó la importancia del
trabajo de investigación que ha permitido desarrollar variedades como
Patagonia INIA, especialmente adaptadas a las condiciones de suelo y
clima de Magallanes,
“todas adaptadas a nuestras condiciones
edafoclimáticas, tanto de suelo como de clima. Desde el año 2015, INIA
ha estado estudiando cuáles son las papas, la genética, qué es lo que
debemos ir resguardando y asegurando para que en el futuro podamos
mantener este patrimonio tan importante de seguridad y soberanía
alimentaria, como es nuestra papa”, sostuvo la subdirectora de INIA
Kampenaike.