La fórmula que planteó el propio
Radonich para lograr ese propósito es obtener a través de los fondos espejo del
Transantiago los recursos necesarios para recuperar los paraderos, lo cual
tendría un costo aproximado de tres millones y medio de pesos cada uno, lejos
de los 20 millones de pesos que se gastaron en la construcción e instalación de
cada paradero en la capital regional.
Así lo explicó el alcalde
Radonich al ser consultado por el proyecto que se puso en marcha hace algunos
meses, luego del conversatorio desarrollado con distintos actores sociales
vinculados al tema, lo que dio como resultado el modelo escogido para la
recuperación de tales espacios.
“Hoy vemos cómo estos lugares se
convirtieron en urinarios públicos y dormitorios, lo cual no aporta nada bueno
a nuestro entorno y menos a nuestra comuna, razón por la cual solicitamos a la
ministra de Transportes el apoyo para financiar el proyecto, a lo cual mostró
toda su disposición”, finalizó Radonich.