De acuerdo con datos de la Corporación de Ayuda al Niño Quemado (Coaniquem), las quemaduras son las lesiones más frecuentes en el hogar. Cada año más de 100 mil niños chilenos pueden dar fe de esta estadística, siendo los líquidos calientes (agua, leche, sopa, té, aceite entre otros) los principales agentes causales, en 56% de los casos; le siguen los objetos calientes (planchas, estufas y ampolletas), con 25%; el fuego (fuegos artificiales, fósforos, fogatas, braseros, globos no inflados con helio), con 6,7%; la electricidad, con 3,4% y otras sustancias químicas y sol, con 8,9%.
La mayor incidencia sigue estando en los menores de cuatro años, con 70%.
El doctor Juan Pablo Rider Legisos, médico de enlace de Coaniquem en Punta Arenas, indicó que en el último año se ha producido un aumento significativo de casos, en torno a 100%. “Hoy día tenemos hospitalizado al paciente número 15 y hasta hace dos años teníamos 17 al año”.
El cirujano pediátrico señaló que prevenir es lo básico, ya que el 90% de las quemaduras ocurren en el hogar. “Lamentablemente en los últimos 5 o 6 años no se ha hecho ninguna campaña preventiva y las cifras han comenzado a aumentar, transformándose este 2014 en críticas”, subrayó.
Rider, agregó que en la capital regional hoy día se está entregando tratamiento integral a los pacientes en el Hospital Clínico de Magallanes y la rehabilitación se está haciendo en el Centro de Rehabilitación Infantil Cruz del Sur. “Sólo un 30% de los pacientes, los que sufren secuelas, son tratados fuera de la región. Cuando hablamos de pacientes secuelados se refiere específicamente a la cicatriz que deja la quemadura o al injerto que se retrae. Las cicatrices crecen mucho menos de lo que lo hace la piel, entonces a medida que crece la longitud del esqueleto las cicatrices se hacen cortas y se produce retracción”, puntualizó.
Por su parte, el director ejecutivo del Centro de Rehabilitación Cruz del Sur, Asterio Andrade, dijo que prácticamente hace dos décadas comenzaron a atender a niños que presentaban secuelas de quemaduras y hace 15 años que tienen un vínculo de trabajo con Coaniquem. “Si bien es cierto nosotros ya habíamos iniciado esta actividad, requeríamos mayor conocimiento técnico para hacerlo de una mejor manera y el mejor referente en Chile para esto es la Corporación de Atención del Niño Quemado (Coaniquem). Su director, el doctor Jorge Rojas, generó vinculos con nosotros y nos permitió que enviáramos algunos profesionales nuestros a Santiago para capacitarse. Desde entonces hemos trabajado junto al hospital clínico y al doctor Juan Pablo Rider. Esta ha sido una alianza muy beneficiosa, porque muchos de estos chicos, que nosotros hoy día atendemos en Punta Arenas, Puerto Natales o Porvenir, en otro período hubieran tenido que viajar a Santiago para rehabilitarse”, indicó.