El arquitecto Dante
Baeriswyl denunció la urgente necesidad que tiene la capital regional de
ampliar cuanto antes su plano regulador, pues a su juicio la actual situación
se está volviendo insostenible. “Necesitamos ampliar el plano urbano cuanto
antes, pues lo que está ocurriendo es que Punta Arenas se ha convertido en una
ciudad “apretada” que necesita desahogarse y crecer fuera de los actuales
límites urbanos definidos en un plano regulador que tiene más de 28 años”.
-Perdone, pero ¿no era que
a los urbanistas les gustaban las ciudades comprimidas que crezcan hacia
arriba?
-Bueno, hay distintas
políticas urbanas. Hay quienes dicen que es mejor concentrar la ciudad de modo
que el gasto público sea menor; el recoger la basura, las redes de
alcantarillado, la luz, el gas; eso es para los prácticos. Pero Punta Arenas, a
diferencia de Santiago, tiene mucho terreno disponible, puede crecer sin
problemas a su alrededor. Además, tampoco es una ciudad que pueda crecer hacia
arriba, porque sus terrenos son de pésima calidad constructiva”.
Terrenos más baratos
Según explica, una
consecuencia inmediata de una ampliación del plano regulador sería que los
terrenos bajarían de valor en forma inmediata. “Hoy día, los terrenos urbanos
son tan escasos que, por este motivo, el valor por metro cuadrado que tenemos
en esta ciudad es uno de los más altos de Chile”.
Una afirmación que queda de
manifiesto cuando se busca arriendo en Punta Arenas. “Nadie te arrienda nada
por menos de $ 180 mil por una pieza y casi siempre con pago de mes de arriendo
por adelantado y mes de garantía, vale decir, casi $400 mil de inmediato”, nos
refiere un profesional que lleva semanas buscando arriendo.
La otra ventaja es
solucionar la creciente precarización que se observa en el entorno urbano de la
ciudad.
Cuadrícula desfigurada
El arquitecto destaca que
uno de los grandes legados de los fundadores de nuestra ciudad es una
cuadrícula urbana muy bien diseñada que permitió ordenar el crecimiento de la
ciudad desde 1848 en adelante y por durante más de un siglo y medio.
“Su diseñador, Óscar Viel,
trazó en la década de 1860 el típico damero español. Pero la gracia es que
estableció que lo rodeó de tres avenidas y el mar. Dentro de esas tres avenidas
y el mar estaba emplazada la ciudad. Lo que estaba muy bien planificado”.
Baeriswyl dice que el
damero funcionó durante décadas, hasta que en los años 40’ la ciudad empezó a
extenderse a los cerros, prolongando las mismas calles del damero, hacia donde
antes había hijuelas y parcelas. “Viel había establecido caminos rurales cada
200 metros que permitían que la ciudad creciera. Pero el crecimiento urbano se
ha desbordado y ahora ni siquiera eso existe”.
Precariedad urbana
En lugar de ello, denuncia
Baeriswyl, las parcelas se han convertido en terrenos de media hectárea que sus
dueños venden de modo fragmentado, a través del expediente de la venta de
derechos (ver nota aparte). “Me parece bien que las personas que tienen
terrenos en los alrededores, puedan usufructuar de ellos. Pero en las actuales
condiciones esto se está haciendo de un modo muy precario, sin ninguna atención
por la urbanización del entorno, ni los mínimos servicios de alumbrado, agua
potable y alcantarillado que se requieren para el desarrollo de la calidad de
vida de las personas que allí van a vivir”, expresó.