Al menos 10 familias resultaron damnificadas anoche en Punta Arenas y extensos sectores poblacionales del área periurbana quedaron prácticamente aislados al colapsar las vías de acceso, producto de una fatal combinación de lluvias, deshielo y marea alta desatada en las últimas horas.
Al caer la noche, unos 26 milímetros de agua habían caído en menos de 24 horas, sobre la saturada superficie de Punta Arenas, luego de casi dos semanas de soportar extremas condiciones climáticas a raíz de las mayores nevadas sufridas, desde 2015 (ver nota Análisis, páginas 17, 18 y 19).
En horas de la tarde, el delegado regional presidencial, José Ruiz, encabezó una reunión del Comité para la Gestión de Riesgos de Desastres, Cogrid, en la cual participaron autoridades regionales y también el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich.
El delegado Ruiz, explicó que durante la reunión del Cogrid, se identificó los puntos críticos de la emergencia, fundamentalmente en los sectores periurbanos, a raíz de las lluvias, los deshielos y la marea alta que, en las actuales condiciones, “provocó que el flujo de descarga en el estrecho fuera más dificultoso”, dijo.
Agregó que se determinó los lugares más críticos para el envío de motobombas y personal del Ejército trasladó también sacos de tierra, mientras Carabineros se encargó de la evacuación de las personas afectadas.
Agregó que también se dispuso el envío de retroexcavadoras, personal y equipos a los sectores más comprometidos que eran Barranco Amarillo, Villa Generosa, Llau Llau bajo y Monte Verde, este último casi aislado.
También anunció el cierre de una serie de puntos de la ciudad, debido al colapso de algunos tramos (ver nota anexa).
Destacó especialmente el trabajo conjunto con la Municipalidad de Punta Arenas y ambas autoridades insistieron en la necesidad de que los afectados se comuniquen a un solo número: 800 800 134, fono de emergencia, para evitar la redundancia de esfuerzos.
El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, informó que, al cierre de esta edición, 10 familias habían sido damnificadas por el anegamiento de sus viviendas, “pero esa cifra podría subir”, indicó, por lo que la municipalidad está gestionando las ayudas necesarias, incluso gestionando hostales en caso de ser necesario, aunque la mayoría de los afectados se había trasladado a casas de amigos y familiares a pasar la noche. “Ya mañana (hoy), podremos tener una visión más clara de cuál es el número de damnificados y la situación en que se encuentran”, dijo.
Al caer la tarde, a su vez, el seremi de Obras Públicas, José Luis Hernández, envió un mensaje tranquilizador en relación a un eventual desborde del Río Las Minas, indicando que se realizaban monitoreos cada dos horas y sus niveles, aunque mayores no revestían peligro.
Pero desde Senapred llamaron a estar atentos con lo que ocurra con el río Llau Llau y Río de la Mano.