Tres semanas de trabajo y estudio fueron las que dieron vida al video que, en abril pasado, la Asociación de Emprendedores de Chile (ASECh), liderada por Juan Pablo Swett, publicó en redes sociales y que generó millones de visitas.
En él, se explicaba en un lenguaje claro y con datos específicos, cómo la Reforma Tributaria afectaría a las pyme y a la clase media, desmintiendo las consignas del Gobierno que insistían en que la nueva norma sólo tendría efectos sobre los más ricos. “Sí a la reforma, no de esta forma”, defendía Swett.
Meses después, el escenario del proyecto de ley emblemático del Gobierno de Michelle Bachelet ha cambiado bastante. Un acuerdo en la Comisión de Hacienda del Senado generó cambios sustanciales al texto, que, en Magallanes, calmaron los ánimos de varios sectores, entre ellos el ganadero y el de la construcción, que habían presentado serios reparos a la propuesta original.
Sin embargo, la oposición a ese texto generó algo más: una suerte de camaradería entre los gremios que se verían afectados y que, hoy, reformada la reforma, han decidido mantener el vínculo para apoyarse frente a los obstáculos que pudieran surgir.
Es lo que ve Swett en la multigremial presentada ayer, en la que participan la Asociación de Ganaderos de Magallanes (Asogama), la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), la Confederación para la Producción y el Comercio (CPC) y la Asociación de Transportistas de Carga y Pasajeros, que a nivel regional lidera Pedro Aguilar, entre otros gremios, de un total de 11.