Asesor que recomendó a Bianchi pagar más de $ 1 millón por sede parlamentaria cobró hasta $ 3.300.000 mensual por asesorías

Hoy se inicia la segunda semana del juicio al desaforado senador Carlos Bianchi Chelech, imputado por fraude al Fisco y negociación incompatible. Para ello, en las próximas horas comienzan a entregar testimonio numerosos funcionarios del Congreso Nacional. La visión de ellos es fundamental, pues deberán aclarar lo manifestado por Bianchi en su declaración, donde señaló que el ítem de funcionamiento de oficinas era de libre disposición, en circunstancias en que -según la ley- dichos gastos deben rendirse al Departamento de Finanzas del Senado.
Bianchi señaló en su declaración que: “El ítem que nosotros teníamos para arrendamiento tal como lo he señalado era de cuatro millones y medio el año 2006 y llegó a más de seis millones al año 2009 y por la misma recomendación y por la conversación con mi asesor jurídico (Manuel José Benítez) la oficina estaba muy, muy por debajo del ítem, por lo tanto no pareció para nada algo que no fuera razonable y es por eso que aceptamos ese precio que estaba muy por debajo de lo que yo tenía para poder gastar en arrendamiento”.
Según el criterio de Bianchi, el podría haber pagado un arriendo de $ 6.380.998 mensual por la oficina parlamentaria que ahora ocupa Akakiko Sushi, en calle Ignacio Carrera Pinto de Punta Arenas. Evidentemente parece poco razonable insistir en que dichos recursos son de “libre disponibilidad”, pues deben ser administrados y rendidos con probidad y además en apego a los ítems a los cuales se refiere.
Sin embargo, a lo que se ha referido Bianchi como algo de “libre disponibilidad” es al ítem de gasto de sedes, que incluye personal, publicidad, cuentas y por cierto también el pago de un arriendo, por lo cual mal podría gastarse todo en arriendo. De hecho, si se aprecia en el recuadro anexo en el detalle figuran sus asesores Benítez y Froilán Vidal, el contador de la Natta Pizza.
También, en su declaración de la semana pasada, Bianchi señaló que él no necesitaba ni siquiera entregar el contrato de arriendo al Departamento de Finanzas del Senado, lo que es contradictorio con lo que se debe realizar porque entonces ¿cómo se determinaría el monto a reembolsar?
Debiera existir entonces un recibo de arriendo, pero tampoco Bianchi los presentó nunca al Senado, según consta en la investigación del Ministerio Público, señalando en el juicio que a su suegra le entregaba en “efectivo, que sacaba de las cajas de la Natta Pizza”.
Según se establece, el gasto que Bianchi señala que es de libre disposición por aproximadamente $ 6.380.000, no es para gastarlo sólo en arriendo de sedes es para cubrir todos los gastos de la oficina parlamentaria.
Estos son los gastos que figuran en diciembre de 2009 para el senador Bianchi en la página del Senado en el ítem de asignaciones parlamentarias:
Gastos por traslación; $ 1.298.899, (el Senado no proporciona vehículo, combustible, permiso de circulación, peajes, alojamiento ni otros rubros relacionados); funcionamiento de oficinas por un valor de $ 6.380.998 y con un saldo anterior de $ 1.327.286, lo que da un total de gasto por concepto de personal de apoyo, arriendos, difusión, imprenta, consumos básicos, sobres franqueados y materiales de oficina en general, equivalente a $ 7.708.284; pagos efectuados por la Tesorería del Senado según documentos ascienden a  $ 7.547.881, desglosados en arriendos oficina Punta Arenas Ignacio Carrera P. 824-A por $ 980.492. En tanto, que con un valor de $ 6.287.389 destinado a  personal, desglosados de la siguiente manera Andrade Paillancán, Carolina – Asistente Secretaria $ 230.835, Barrientos Mol, Claudio – Asesor Parlamentario $ 1.600.000, Benítez Gibbons, Manuel – Abogado y Asesor en Proyectos $ 3.300.000, Pérez Espinoza, Manuel – Conductor $ 156.554, Vidal Vargas, Froilán -Contab.Auditoría, Ases.Gestión y Otras $ 1.000.000, Otros gastos de oficina $ 280.000; celulares y otros acumulable en el año, exceso se descuenta de otros rubros o dieta por un total de $ 520.660.
Como se aprecia en esta información extraída de la página de transparencia del Senado, puede leerse el ítem que Bianchi señala que era sólo para arriendo y que él no lo utilizaba para otras cosas. Efectivamente lo gastó todo, incluyendo las cancelaciones mensuales a sus asesores Froilán Vidal, Benítez y Claudio Barrientos Mol.
Parte del interrogatorio al que fue expuesto el desaforado parlamentario la semana pasada, quedó clara la inconsistencia y contradicción respecto de la legalidad en la que se debe incurrir. Por ello se puede cuestionar las declaraciones del desaforado senador en cuanto a sus dichos sobre los alcances y contenidos de las asignaciones que recibía y administraba.
A continuación parte del interrogatorio al que fue sometido la semana pasada.
Fiscal Juan Agustín Meléndez (FM): “Lo que usted recuerda, usted dijo también que ¿dentro de lo que se podía pagar con ese ítem eran los arriendos? ¿Se podía pagar también el 2006 el pago de personal que prestara servicios al Senado?”.
Carlos Bianchi (CB): “Ese es otro ítem que tenía el Senado y si uno pagaba por ejemplo o se sobrepasaba de ese ítem lo que hacía el Senado era hacerse cobro de por ejemplo o la dieta del parlamentario o de otro ítem que era específicamente para la contratación de personal”.
FM: “Ese ítem, ¿le permitía o no le permitía pagar gastos de personal?”.
CB: “Es que no recuerdo el año 2006”.
FM: “¿Permitía pagar gastos de asesoría, imprenta y difusión?”.
CB: “Sí, todo eso seguramente sí, sí”.
FM: ¿Y cualquier otro gasto o desembolso relacionado con la actividad parlamentaria?
CB: “Es probable que de lo que usted enumera, una gran mayoría de eso sí con toda seguridad, pero de manera preferente, perdón, era el arrendamiento de oficina y los gastos que de ella devenga”.
FM: “¿Entonces para cerrar este tema no un cien por ciento de la asignación parlamentaria es exclusivamente  para arriendo de oficina?”
CB: “No el cien por ciento, perdón”.
FM: “En la asignación parlamentaria, en el ítem gastos de oficina o de labor parlamentaria, ¿no el total es exclusivamente para el arriendo?
CB: “Podría usarse absolutamente para el arriendo”.
FM: La pregunta no es esa.
CB: “A ver. El uso de esa asignación podía usarse en un cien por ciento en arrendamiento y alternativamente si uno no usaba en un cien por ciento en arrendamiento pudo haberlo ocupado para otros gastos”.
FM: “Se lo pregunto de otra forma, ¿podría haberse usado para gastos de personal, difusión y todo ello?”.
CB: “Para gastos de personal”.

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