Con
un 76% de ocupación -hasta el mediodía- en la Unidad de Paciente
Crítico Pediátrica del Hospital Clínico Magallanes, las autoridades de
salud realizaron ayer un balance sobre la situación de virus
respiratorios en la Región de Magallanes.
Fue
la seremi de Salud, Francisca Sanfuentes quien recalcó que la zona más
austral de Chile se encuentra “en una situación compleja epidemiológica”
de virus respiratorios, especialmente en virus respiratorio sincicial
que ha afectado a los más pequeños y que ha generado alta demanda
asistencial.
Adelantándose
a lo que se esperaba la directora del Servicio de Salud Magallanes,
Verónica Yáñez, explicó que previo a la llegada de recursos de la
Campaña de Invierno, Magallanes articuló esfuerzos para dar respuesta a
la población.
“No
hay colapso de la red asistencial eso hay que dejarlo claro, se está
haciendo una revisión sistemática y periódica para reconvertir y poder
acoger a todos los usuarios que lo requieran”, señaló la directora.
Aún
asi recalcó que si bien se observa una disminución en pacientes
pediátricos se ve un alza -leve- en consultas respiratorias en adultos.
“Se espera crecimiento de circulación viral y enfermedades respiratorias
en adultos”.
El esfuerzo del hospital
En
tanto, la subdirectora médica (s) del Hospital Clínico Magallanes,
doctora Érica Contreras, explicó que la Unidad de Paciente Crítica
Pediatría está compuesta por 6 camas UCI y 18 camas UTI y aún así,
“tenemos la capacidad de complejizar más camas en nuestro Servicio de
Pediatría”.
Destacó
además el esfuerzo del todo el equipo médico y no médico de la Unidad
de Emergencia Hospitalaria y el Servicio de Pediatría que “ha podido dar
respuesta a esta contingencia respiratoria”.
Con
respecto de la información que publica diariamente el Ministerio de
Salud (Minsal) que indica que Magallanes solo tiene 14 camas habilitadas
(informe 13 de junio), Contreras enfatizó que “estamos tratando de
mejorar la comunicación con el nivel central”.
Hasta
el cierre de esta edición de acuerdo con el reporte del Minsal, la
región tenía disponibilidad de 5 camas críticas pediátricas.