Durante
la mañana del 17 febrero pasado una ballena varada en el sector de
Punta Delgada, en el cruce a Primera Angostura, a más de 180 kilómetro
de Punta Arenas, llamó la atención de cientos de turistas y de personas
que pudieron observar de cerca al cetáceo.
En
ese momento, la especie marina de grandes dimensiones habría llegado a
la orilla por razones desconocidas, incluso en aquel momento su cuerpo
no se apreciaba a la distancia, puesto que se confundía con el color de
la arena.
Preocupados
por la situación, el encargado de medio ambiente de la Municipalidad de
San Gregorio, José Miguel Sánchez, y el alcalde de la comuna, Edgar
Cárcamo, fueron los que gestionaron el traslado
de la ballena azul (Balaenoptera musculus), que pertenece a la
categoría de ballenas barbadas, hasta las inmediaciones del Museo de
Historia Natural de Río Seco, a un sitio de propiedad de la empresa
Algina S.A.
La maniobra se pudo realizar gracias a la colaboración de
Pedro Aguilar, de Transportes Carolina, quien dispuso de un camión con
una rampa lo suficientemente larga para poder trasladar el animal desde
Punta Delgada hasta Río Seco, contando con la experiencia del chofer
Enrique Uribe, para dichos fines.
Los restos de este animal tendrán que pasar por un largo proceso de limpieza y restauración antes de poder articular el esqueleto para su exhibición.
Asimismo,
la Asociación de Investigadores del Museo de Historia Natural de Río
Seco agradeció a todas las personas e instituciones que colaboraron para
el traslado del cetáceo.