Una serie de reuniones en privado ha tenido durante esta semana el alcalde de Punta Arenas, Emilio Boccazzi, con los concejales de la comuna. La autoridad ha citado uno a uno a los ediles a su oficina, donde, a puertas cerradas, ha explicado su intención de prorrogar el plazo que el Concejo Municipal había decidido otorgar a los artesanos que venden sus productos en la Plaza de Armas Benjamín Muñoz Gamero para salir del lugar y trasladarse al centro artesanal que el municipio dispuso para esos fines en las cercanías del mercado municipal.
La decisión -que fue tomada en la sesión ordinaria del 12 de septiembre pasado y contó con los votos a favor de los nueve integrantes de la mesa, incluido el propio Boccazzi- era que los comerciantes debían abandonar el céntrico sector el 30 de septiembre pasado, un acuerdo que incluso generó que el propio administrador municipal, Claudio Flores, notificara a los vendedores de que debían entregar los carros a más tardar el 10 de octubre.
Cumplidas ambas fechas -y tras regresar de un viaje a Portugal el miércoles de la semana pasada-, el jefe comunal ha expresado que “habrá noticias dentro de estos días” y que la relajación de los plazos se debe a que “estamos hablando de personas”.
En privado, el discurso de Boccazzi ha sido más concreto. El alcalde ha intentado convencer a diferentes concejales de que el acuerdo debe mantenerse, pero con distintos plazos. La propuesta es que se les dé tiempo hasta el final de la temporada turística (que termina el 2 de abril del próximo año) para abandonar el lugar, cediendo a la petición que los propios comerciantes hicieron al jefe comunal y los concejales una semana antes de que se cumpliera el plazo.
Su solicitud no ha encontrado asidero entre los ediles. Así lo manifiesta el concejal Vicente Karelovic, quien se reunió por más de una hora con Boccazzi durante la mañana de ayer. “Él quiere tocar el tema con todos los concejales diciendo que él respeta el acuerdo, pero difiere el plazo. Pretende darle el plazo hasta el 2 de abril, para que no haya escándalo o huelgas”, dijo ayer Karelovic. “Yo le manifesté mi opinión contraria, pero él asume la responsabilidad de tomar la decisión”.
En la misma línea se manifestó el concejal Julián Mancilla, quien sostuvo que “nosotros, cuando votamos, analizamos todas las variables, porque es un tema que tiene una parte humana fuerte. Pero, por un tema de consecuencia, debe mantenerse el acuerdo, que ya fue tomado. En todas partes hay manifestaciones, pero no podemos ceder ante presiones”.
Andro Mimica, quien no se ha reunido con Boccazzi, manifestó ayer que “podemos, por temas administrativos, dilatar el tema algunos días, pero el acuerdo ya está tomado. Me parecería extraño que el alcalde esté haciendo gestiones sin informar”.
Pese a que no se ha oficializado la mecánica con la que Boccazzi relajaría los plazos, en el Concejo Municipal estiman que la decisión no pasaría por la mesa, sino que sería tomada en privado.