Ayer el diputado por Magallanes Gabriel Boric, en las dependencias del Sindicato de Trabajadores de la Universidad de Católica de Valparaíso (UCV), anunció la conformación de un nuevo movimiento de izquierda tras el quiebre sin retorno de la fracción de Izquierda Autónoma (IA) de Andrés Fielbaum, tras denunciar éste, una serie de diferencias insalvables.
“Es innegable que este proceso ha sido difícil y doloroso para muchos. Las diferencias en torno a la amplitud del movimiento a construir, las posibilidades que abre el actual escenario para la emergencia política, el rol de las disputas electorales como expresión de madurez de las luchas sociales —sin jamás por ello naturalizarlas—, junto a la apertura a la participación en diversos conflictos más allá del educacional, terminaron por convertirse en discrepancias cada vez más profundas. Sin embargo, sabemos también que estas discusiones a los ojos de la sociedad son demasiado pequeñas en el contexto grande de la política nacional. No podemos quedarnos estancados en ellas”, dijo Boric sobre el quiebre de la Izquierda Autónoma.
La declaración del parlamentario fue acompañada por un frente amplio conformada por otras 43 firmas de distintos representantes del autonomismo, y señala que “el sector político del autonomismo que hoy representamos está convencido de que es tiempo para la construcción de un movimiento político amplio, que con principios y valores comunes resuelva el modo en que traduce las energías que construyó en las movilizaciones de estos años en capacidad política, entendiendo que podemos ser un aporte en la construcción de una alternativa revolucionaria, pero también que solos no somos suficientes. Hemos decidido comenzar un proceso de Congreso Nacional que nos permita dar estos debates de manera democrática y de cara a la sociedad, sin por ello abandonar lo que nos constituye: nuestra inserción y trabajo en luchas sociales reales, vivas, y que en estos días se expresan en liceos y universidades movilizadas, en tomas de terrenos de pobladores y pobladoras, en comunidades enteras resistiendo la voracidad empresarial que arrasa con sus mares, tierras, tradiciones y cultura. Este proceso lo llevaremos adelante dialogando con otras fuerzas de izquierda que apuntan al mismo objetivo. Para ello, es imperativo dejar la soberbia de lado y afrontar este desafío con generosidad. Tenemos convicciones, más no certezas. Esperanza, pero jamás verdades reveladas”, expresó.
Boric tuvo palabras para quienes decidieron dividir el movimiento autónomo, bando liderado por Fielbaum: “A los compañeros y compañeras que hoy deciden tomar un camino distinto les deseamos el mayor de los éxitos. No nos cabe duda que nos seguiremos encontrando. Y por cierto, no perderemos de vista ni cejaremos en el trabajo que en conjunto hemos realizado por años en el movimiento estudiantil. Seguiremos luchando por la reconstrucción de la educación pública y la desmercantilización de nuestra educación en todos sus niveles”.
El parlamentario cerró su declaración lamentando que el quiebre se haya producido en los medios de comunicación: “No es este el momento para discutir respecto a nombres ni propiedad sobre lo que conjuntamente hemos construido, nos negamos a hacer de esto un divorcio mediático como lamentablemente algunos medios quieren aprovechar. Es el momento de reflexionar con la cabeza fría y el corazón caliente, con quienes han decidido dar el salto a la política para forjar al calor de las luchas sociales una herramienta para la transformación social. Así, las y los autonomistas desde Arica a Magallanes y desde las diferentes experiencias de lucha de las que somos parte: la educacional, territorial, feminista, laboral, esperamos ser un aporte a la creación de una alternativa política que convoque a las mayorías que hoy exigen, piensan y luchan por un país diferente”.