La reunión comenzó más tensa de lo que terminó. Ayer, en la Dirección Zonal de Pesca de Magallanes, el seremi de Economía, Paul Gnadt, encabezó un encuentro con representantes del gremio de la pesca artesanal, en que se les explicó las condiciones de la caducación de matrícula de más de 600 personas y de 34 embarcaciones a nivel regional, por disposición de la Ley de Pesca.
Los trabajadores, que habían expresado su malestar en el Diario El Pingüino, hicieron ver a la autoridad los perjuicios que la acción podría generar a los afectados.
Los ánimos se apaciguaron cuando la autoridad regional explicó que la ley otorga un plazo de 90 días desde el momento en que se dio la notificación de la caducación para apelar a través del Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca), presentando la documentación adecuada.
“Las causales para caer en caducidad; la más importante es la vigencia de las matrículas, y en algunos casos no nos ha llegado a nosotros en Sernapesca”, dijo ayer el director regional del organismo, Manuel Díaz. “Puede que haya existido algún retraso en la documentación”.
Por ello, el director zonal de Pesca, Gonzalo Rubilar, explicó que “desde que un pescador es notificado, tiene 90 días para hacer llegar la documentación y salir de la caducidad. Es importante que los mismos pescadores nos ayuden a difundir esta información a sus compañeros y a los que están en zonas de pesca”.
El presidente del Sindicato de Buzos, Tripulantes y Armadores, Fernando Carmona, dijo que “es una situación manejable” y solicitó al Gobierno Regional “que intente generar un plazo mayor a los 90 días, porque es muy corto para avisar a quienes están en las zonas de pesca”.
A ello, el seremi Gnadt dijo que se buscará opciones con el Ministerio de Economía para poder otorgar una prórroga “dentro de lo que permita la ley”.
La lista de personas y embarcaciones que caerán en caducidad está disponible en todas las oficinas de Sernapesca en la región.