La
movilización –que congregó a un grupo pequeño de transportistas– se
produjo a partir de la muerte de Byron Castillo, un conductor de 25 años
que murió al caer de una pasarela tras sostener una supuesta discusión
con un grupo de inmigrantes.
“Reunimos
los camiones para dar la solidaridad a nuestro compañero caído en la
ruta y también para expresar nuestra molestia hacia el Gobierno que no
nos da la alternativa de tener un tránsito libre y digno por la
carretera”, dijo desde la “ruta de la muerte” el vocero de los
protestantes, Patricio Oyarzo.
A
diferencia de otros lugares del país, los camioneros no cortaron el
tránsito de acceso a Punta Arenas y se limitaron a estacionar sus
máquinas a un costado de la ruta. En Iquique y Antofagasta, por ejemplo,
los transportistas tienen bloqueada la carretera desde el viernes en
reclamo de mejores condiciones de seguridad.
De
acuerdo a Oyarzo, Magallanes “no está exento de riesgos a la hora de
transitar. Nosotros somos los que abastecemos a la región y nuestra
salida podemos hacerla bien, pero la llegada es totalmente incierta. No
sabemos si vamos a llegar bien o mal”, dice.