Por
segunda vez consecutiva un parlamentario magallánico se postula a la
presidencia de Chile, en esta oportunidad será el diputado Gabriel
Boric, quien hace ocho años irrumpía en la política regional y se
convertía en el segundo parlamentario en romper el binominal como
independiente.
El
miércoles por la noche su colectividad, Convergencia Social, lo
proclamó como candidato presidencial y rápidamente otros partidos del
Frente Amplio como Revolución Democrática ya lo estaba respaldando.
De
esta forma el diputado, quien hace ya más de un año había anunciado que
no iría a la releección como diputado en Magallanes hoy comienza una
nueva etapa política con serias intenciones de llegar a La Moneda.
El joven magallánico, tiene tan sólo 35 años, edad mínima que exige la ley para ser candidato presidencial.
Tras
la proclamación del miércoles de Convergencia Social, el diputado alzó
la voz el jueves y lo hizo desde el Cerro de La Cruz de Punta Arenas y
allí dio a conocer públicamente sus intenciones de convertirse en el
próximo Presidente del país.
“Estoy
muy contento. Tenemos un tremendo sueño, que es construir un país más
digno, igualitario, que termine con la discriminación de género,
desmilitarizar La Araucanía, donde se vuelvan a respetar los Derechos
Humanos como corresponde”, manifestó en un punto de prensa que concitó
el interés también de los medios nacionales, que recurrieron a sus
corresponsales en Magallanes para que les enviaran la información.
Hoy
Convergencia Social, tiene un tremendo desafío, al no estar constituido
el partido en todo el país, tienen la misión de reunir más de 30 mil
firmas para lograr inscribir la candidatura. Ante esto, Boric expresó
que “vamos a enfrentar ese tremendo desafío que parece titánico, con
mucha convicción y nos vamos a volcar a conseguir esas 30 mil firmas
que nos faltan. Vamos a ponerle todo el esfuerzo y la épica para
lograr”.
De
todos modos, precisó que “vamos a conversarlo después del 11 de abril,
cuando ya tengamos una claridad de cómo va la cosa”, tras las
megaelecciones de convencionales constituyentes, de gobernadores
regionales, alcaldes y concejales.
Por
otra parte, el también expresidente de la FECh resaltó la movilización
de los jóvenes, como él, que con 35 años cumple exactamente la edad
mínima para ser presidente de Chile.
“La
idea noventera, al estilo ‘Chino’ Ríos, de que los jóvenes no están ni
ahí, ya fué. Acá hay una generación nueva que emergió políticamente y
quiere participar no sólo con el voto, sino también tomando decisiones,
con ideas nuevas, movilizándose y organizándose, y no me cabe duda de
que irá a votar.
No
obstante enfatizó que “no estoy diciendo que por ser joven van a votar
por mí necesariamente. No lo pido tampoco, porque quienes voten por mí o
por las ideas que defendemos debe ser y función de esas ideas, y no por
la edad de mi carné. Esperamos convocarlos, pero no sólo a ellos: hay
que partir reconociendo que la experiencia de quienes han vivido más y
enfrentado otras dificultades y momentos históricos, es valiosa también,
y tenemos que buscar esa mezcla y síntesis para hacer un mejor país
para todos”.
En el punto de prensa, entregado desde el Cerro La Cruz, el parlamentario, enfatizó
en que urge la necesidad de llegar acuerdos entre toda la oposición y
no se cerró a la posibilidad de que pudiera existir un acuerdo como el
ocurrido en Punta Arenas, con todos los partidos de oposición, agregando
que “sería una irresponsabilidad y farra histórica que la derecha siga
gobernando, pese al estallido social y la gestión de la pandemia y las
crisis derivadas. Todos quienes somos oposición a este Gobierno, que le
ha hecho tanto daño al país, debemos buscar cómo ponernos de acuerdo en
torno a ideas compartidas, y espero contribuir a ello. No podemos
privilegiar nuestras identidades particulares o remarcar hasta el
hartazgo las diferencias que tengamos”, agregó.
Planteó
que “este es un momento difícil para la historia de Chile, pero es
esperanzador también: difícil porque 22.000 personas han partido por el
Covid, porque hay muchísima gente pasándolo mal por la crisis económica,
difícil porque el estallido social abrió muchas esperanzas que tenemos
que concretar. Y yo quiero transformar esa rabia en esperanza, y esa
esperanza en políticas concretas,” enfatizó.
En
ese sentido, expuso algunos “mínimos” que debieran concordar en las
oposiciones: “Desmilitarización de La Araucanía, disposición a terminar
con el Estado subsidiario y asegurar derechos sociales, un Estado que
cuide, que se haga cargo de la discriminación de género que hay con las
mujeres y las diversidades. Cuestiones básicas; podemos tener matices en
cómo se realizan o el modelo del nuevo sistema de pensiones. Pero el
pueblo debe decir en una primaria quiénes son los mejores candidatos de
la oposición para poder enfrentar unida a la derecha”.
Respecto
de que, en caso de perder en primarias, si se postularía al Senado,
Boric dijo que “creo que hoy estar aceptando una nominación producto de
un debate colectivo e inmediatamente postularme
a otra cosa sería super vergonzoso y yo no estoy pensando en eso. Lo
que puedo asegurar es que no estamos haciendo esto pensando en otra
cosa, yo hoy día me dedico 100% a esta candidatura que me ha planteado
nuestro partido, Convergencia Social, parte del Frente Amplio y en
ningún caso estoy pensando que de aquí
me posiciono mejor para ir después a otro cargo y hemos dicho de manera
pública que en el Frente Amplio, hay un compromiso muy implícito de no
estar en más de dos periodos en un determinado cargo, porque creemos en
la renovación de la política”
Con
esas palabras, Boric comienza a decirle adiós políticamente a
Magallanes lo que enfatizó al señalar que “hoy día soy candidato a
Presidente de Chile y por lo tanto quiero hablarle a todo Chile y
quisimos hablar aquí porque nos sentimos parte de este territorio, yo he hecho mi vida entera y política acá y no me gustaría estar pensando en turismo electoral.