Desde
enero de este año, ganaderos de la Estancia San Luis, en la Provincia
de Última Esperanza se percataron de una alarmante situación: el cauce
del Río Vizcachas, que recorre su terreno y proviene de Argentina, se
había secado completamente. “Desde años atrás veníamos con caudales y
flujos de agua muy erráticos, comportamiento cuando había mucho deshielo
y niveles de crecida de los ríos normales en la Patagonia, este no
crecía”, comentó Manuel Cárdenas, de la Estancia San Luis, una de las
principales afectadas.
Desde
entonces, menciona Cárdenas, “empezamos a sospechar que esto venía de
alguna manera siendo intervenido en forma paulatina y sistemática”.
A
comienzos de marzo, la Dirección Nacional de Fronteras y Límites
(Difrol) tomó conocimiento de esta situación. Este río se ubica en la
comuna de Torres del Paine, Región de Magallanes y la Antártica Chilena,
nace en territorio argentino y luego ingresa a Chile. Por medio de su
abogado, propietarios de la Estancia San Luis denunciaron que la falta
de flujo de agua se debe a varios trabajos de captación realizados en
estancias argentinas, por donde pasa el mencionado río de carácter
transfronterizo, todo antes de ingresar a Chile.
A
raíz de esto, Difrol recibió los antecedentes y en virtud de ello
enviaron un equipo multidisciplinario para hacer una revisión en terreno
de la situación informada.
Informe de Difrol
A comienzos de marzo, la Dirección Nacional de Fronteras y Límites (Difrol) tomó conocimiento de esta situación.
Difrol
recibió los antecedentes y en virtud de ello enviaron un equipo
multidisciplinario para hacer una revisión en terreno de la situación
informada.
Posterior
a la visita en terreno, el equipo del organismo nacional elaboró un
detallado informe donde entregaron sus conclusiones en base a lo
recabado en terreno y las informaciones aportadas por los estancieros.
En aquel informe, consigna “que el cauce del río y su flujo han
disminuido notoriamente en el último tiempo (meses), lo que constituye
una situación grave, pues se debe a intervenciones de terceros en más de
un punto del cauce, las que se ubican en parte del recorrido por
Argentina, y antes de ingresar a Chile”.
Otra
de las conclusiones del informe fueron que “dada la escasez hídrica que
presenta la zona y el fenómeno del cambio climático por todos conocido,
es previsible esperar situaciones similares en cursos de agua
transfronterizos con nuestros vecinos en el futuro mediato, por lo que
este caso podría ser el primero de varios, y por ello, se concluye que
es necesario efectuar algún curso de acción proactivo que marque una
suerte de procedimiento ante casos similares en el futuro”.
Sin
embargo, en medios de comunicación argentinos había registro de estas
intervenciones hace algunos años. En una nota publicada por TiempoSur en
2019, el Club de Pesca Fontinalis de Río Turbio señaló que emitieron
una carta el 2016 dirigida al presidente del Consejo Agrario Provincial,
Javier de Urquiza, en el cual solicitaban un relevamiento integral del
Río Vizcachas, puesto que se habría llevado a cabo en los campos
pertenecientes a un establecimiento ganadero trabajos con máquinas con
el fin de desviar el cauce natural de las aguas en el Río Vizcachas.
Más
adelante, el Club de Pesca Fontinalis de Turbio manifestó que, si bien
este tipo de desviaciones de cursos de ríos viene en ascenso desde la
década de los ‘90, en los últimos años “se habría intensificado
exponencialmente, incluso creando lagunas que antes no existían y en
algunos casos canales que penetran campo abierto finalizando o muriendo
en medio de la estepa. La creación de estos cauces artificiales ocasiona
el ingreso
de peces que luego no logran retornar al cauce primordial y original
del río, por lo que mueren en el lugar, alterando incluso sus lugares
históricos de desove”, señaló el presidente del club, Pablo Llanos.
Además,
Llanos alertó que a lo largo del Río Vizcachas, existen entre 7 u 8
compuertas, las cuales fueron abiertas al mismo tiempo y ya en el año
2019 habrían secado el río.
Impacto ambiental
“Lo que ha generado esto es que por el corte del agua del río, los
humedales y lagunas que se formaban alrededor del río desaparecen. Hoy
día no hay aves, no hay fauna y eso además genera, con el hecho de que
se sequen estos humedales y lagunas, una erosión del terreno. Sumado a
los vientos, se forman dunas, lo que genera un tremendo impacto
ambiental”, consigna Manuel Cárdenas desde estancia San Luis.
El
Río Vizcachas se caracteriza como un río caudaloso con alta presencia
de ictiofauna, dentro de sus servicios ecosistémicos se encuentran
bebestibles, sostenedor de biodiversidad y de actividades económicas en
la Estancia San Luis.
En este sentido, el informe de Difrol, concluye “la suspensión del curso de agua
desde Argentina provocó serios perjuicios a la estancia y sus dueños,
imposibilitando por completo la realización de actividades de pesca que
se ofrece en la Estancia, así como generando una modificación del
comportamiento de fauna silvestre, obligando su migración a otras
fuentes”.